Diario de León

Ana Gancedo del Barrio, la musa que rompió la barrera de la discapacidad en La Bañeza

En 2026 esta mujer de 48 años, con discapacidad intelectual y física, se convirtió en la musa del popular carnaval bañezano como residente del centro Nuestra Señora del Valle, que cumple su cuarenta aniversario

Ana Gancedo del Barrio posa delante del árbol conmemorativo de los cuarenta años de Nuestra Señora del Valle.

Ana Gancedo del Barrio posa delante del árbol conmemorativo de los cuarenta años de Nuestra Señora del Valle.virginia morán

Ana Gaitero
León

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Ana Gancedo del Barrio es una de las 110 residentes del centro Nuestra Señora del Valle y una de las más veteranas. Nacida en el pueblo de Combarros, durante su infancia asistió al colegio Cosamai de Astorga. Después fue acogida en este centro que la Diputación provincial abrió hace 40 años en La Bañeza para personas con gran discapacidad intelectual.

Para celebrarlo, el centro propuso a los responsables del Carnaval bañezano que alguna de las personas residentes ejerciera como musa. Fue dicho y hecho. A nadie le chirrió la idea porque La Bañeza y Nuestra Señora del Valle viven la integración día a día.

En la piscina, en verano, en el cine todo el año, en el teatro, en los bares, las motos, el mercado, la alubiada, el santo potajero... «Participan en todas las actividades de la ciudad», precisa la directora. El chocolate con churros del Ulises es un clásico de los cumpleaños y uno de los lugares preferidos de Ana Gancedo del Barrio.

La musa del Carnaval, en ejercicio hasta 2027, vive en la unidad de convivencia Clavel desde hace casi cuarenta años. Cuenta con apoyos de cuidadoras, asiste al taller ocupacional donde Arancha les da las pautas para hacer los jabones y las velas (ya están con la campaña de Navidad) y con Mari Mar hace ejercicio en la piscina adaptada con varios niveles de agua del centro.

Baila y hace yoga, actividades adaptadas a personas que, como ella, se desplazan en silla de ruedas. ¡Menudo vehículo tiene Ana! Subirlo y sujetarlo con seguridad a la carroza para el desfile de Carnaval fue un desafío ante el que no se achantaron en La Bañeza. Subieron la silla por una rampa y la anclaron en la carroza.

Ana Gancedo con Marisol, su acompañante durante los eventos del Carnaval.

Ana Gancedo con Marisol, su acompañante durante los eventos del Carnaval.VIRGINIA MORÁN

Desde lo alto, con su corona y el vestido que le confeccionaron entre May y Nieves lucía la musa su amplia sonrisa y repartía alegría. Lo que más recuerda de la carroza son las estrellas. Para el pregón contó con la participación de Juan, un compañero, y de Antonio, un trabajador. Marisol ha sido y es acompañante y mediadora comunicativa para la musa en todo este tiempo.

La musa lució, como manda la tradición, varios disfraces. El de Mago de Oz porque era el del desfile del año pasado, y el de Fondo Marino porque era el tema que eligieron para el Carnaval de 2026.

La exposición pública que supone ser musa del Carnaval en La Bañeza se multiplicó en el año de Ana por el hito que ha marcado la elección más inclusiva de su historia. Y mira que en La Bañeza tienen superado el estereotipo que podría asociarse al título de musa: juventud, belleza canónica y poco más, aunque a buena moza y guapura no le ganen muchas a Ana.

Ana Gancedo del Barrio tiene en el rostro un espejo de sus emociones.

Ana Gancedo del Barrio tiene en el rostro un espejo de sus emociones.VIRGINIA MORÁN

Un mes de actos y varios meses de ensayos están detrás de esta conquista que el centro dejará impreso en sus paredes, como ha quedado plantado el árbol del 40º aniversario de Nuestra Señora del Valle con las huellas de todas las personas residentes.


El 40º aniversario de Nuestra Señora del Valle abrió la puerta a la inclusión en la elección de la musa del Carnaval bañezano

La Bañeza, sin alharacas, ha dado una lección al mundo de la mano de este centro asistencial que puso el empeño en hacer protagonista de la fiesta a una de sus residentes. Don Carnal y Doña Cuaresma, que dan rienda suelta a ser quien uno quiere, han contribuido a la normalización de la diferencia.

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