OTRA MIRADA
Las casas de Antonio Galán

C/ Alfonso IX, nº13.
León y diciembre de 1949. Juan Torbado Franco firmó un proyecto de dos Casas de Renta para Antonio Galán Escudero, en un solar de la calle Alfonso IX, entonces a medio urbanizar, y cuyas obras ejecutó con Avelino García Láiz como aparejador. Torbado proyectó las casas con estructura mixta de muros de carga, pilares de hormigón, forjados de «ferroladrillo» y cubierta de teja sobre madera. Sin Sótano. La planta baja para locales comerciales ocupando todo el solar y dos portales con su escalera para subir a cuatro niveles con 12 viviendas (6 en cada casa) distribuidas por largos pasillos que, en 1954, en el transcurso de las obras, aumentaron en 4 más al elevar otra planta al inmueble, esta vez con Fernando Mijares Blanco como aparejador. El programa se completó con otro pisito para el portero en lo más alto del interior. Dispuso las fachadas con rigurosa simetría y ordenación tripartita en búsqueda de los anhelados equilibrios. En la base, los huecos de las tiendas flanqueando dos portadas axiales abocinadas. El cuerpo noble de ladrillo aparejado a tizón, con hileras recercadas de huecos verticales y antepechos revocados sobre repisas, escoltando frentes, también estucados, con bellas balconadas en el principal y una cinta lisa enmarcando dobles columnas de ventanas insistiendo en la verticalidad. Una imposta moldurada da paso al tercer orden a modo de friso revocado con vanos arqueados bajo sugerentes aleros de madera entre destacados frentes clasicistas con pilastras toscanas que parecen sostener frontones curvos en una interpretación libre del repertorio formal del «clasicismo autárquico»… Arquitectura siempre considerada conservadora y alejada de las innovaciones del Movimiento Moderno. Su interés no reside en la innovación tipológica ni en la experimentación formal, sino en su capacidad para satisfacer los requerimientos del programa de necesidades, sintetizando las aspiraciones representativas del primer franquismo mediante una arquitectura cuidadosamente compuesta, técnicamente pragmática y perfectamente integrada en la estructura urbana consolidada… Hoy, estas casas, son un documento arquitectónico de notable valor histórico, capaz de explicar cómo la ciudad española de posguerra fue construyéndose mediante edificios que, bajo una apariencia historicista, respondían eficazmente a las necesidades residenciales y urbanas de su tiempo.