El 40% de los españoles asegura que no le gusta cocinar y no dedican más de media hora diaria al fogón, consumiendo, sobre todo, productos congelados y elaborados
Malos cocinitas
El 40% de los españoles afirma que no le gusta cocinar y el 49% dedica entre seman
El estudio promovido por la OCU se desarrolló en varias ciudades españolas: Barcelona, Bilbao, Madrid, Sevilla, Valencia y Zaragoza. Las diferencias por sexos son sustanciales dado que el 53% de los hombres dice que no le atrae guisar, mientras que entre las mujeres el porcentaje llega al 31%. Quienes menos problemas tienen a meterse entre los pucheros son los mayores de 60 años (+ 70%), frente a las personas con edades entre 18 y 30 años (+ 50%). La necesidad de comer no está relacionada con el tiempo que se pasa en la cocina, así el 18% de la población dedica media hora o menos a preparar la comida entre semana, y el 43% menos de dos horas durante el fin de semana. El 31% no guisa a diario, cifra que desciende al 21% durante los fines de semana. Por ciudades, los que más tiempo dedican a diario a cocinar son los sevillanos y valencianos, aunque el fin de semana son superados por los zaragozanos. En el lado opuesto se sitúan los bilbaínos, pese al culto vasco a la cocina, dado que sólo un 7% dedica más de una hora entre semana a guisar y sólo el 1% pasa más de cuatro horas entre los fogones durante el fin de semana. La poca afinidad a la cocina se traduce en el empleo de alimentos cuya preparación necesite poco tiempo. De esta manera, los congelados son la estrella. El 74% de los encuestados dice que compra estos productos por comodidad y rapidez, el 26% por que les gusta y el 6% porque no sabe cocinar. Los congelados son elegidos por el 60% de los ciudadanos entre 18 y 30 años, cifra que cae al 40% entre los de más de 60 años. Por ciudades, los motivos de compra de congelados son similares, tan sólo destaca que el 45% de los zaragozanos y el 40% de los sevillanos confiesan que, además, les gustan estos productos. El estudio recoge que cerca del 36% de los encuestados utiliza los productos congelados para consumo frecuente. Es en Sevilla donde se usan con más asiduidad (50%), seguida de Madrid y Barcelona (39% respectivamente). Por el contrario, los que los usan con menos frecuencia son los valencianos (31%), bilbaínos (33%) y zaragozanos (35%). Respecto a las ventajas de los alimentos congelados, el 81% de los encuestados considera que la comodidad-rapidez es la característica más favorable de estos productos. En segundo lugar aparece el precio, con un 24,36%, seguido por la calidad con el 24,11%, y el hecho de que son nuevos productos y diferentes a los alimentos tradicionales con el 23,7%. Sólo 39,77% de los entrevistados cree que los alimentos congelados tienen el mismo valor nutricional que los frescos, frente al 41,52% que lo niega y el 18,71 que ''no sabe/no contesta''. Los más confiados en estos productos son los valencianos (51%), junto a los madrileños y barceloneses (49% respectivamente). Por productos, los más aceptados son los precocinados como pizzas, patatas, croquetas, etcétera con el 68,32%, seguidos de las verduras con el 60,59%, los platos preparados con el 24,71%, los pescados con el 49,50%, los postres con el 15,84% y la carne con el 6,43%. Por sexos no hay diferencias sobre las preferencias, tan sólo destacan la curiosidad de que los hombre son mayores consumidores de postres congelados. Asimismo, por edades, los jóvenes se decantan por los precocinados, mientras que los mayores prefieren verduras y pescado. En Barcelona (75%), Zaragoza (74%), Sevilla (72%), Madrid (71%) y Valencia (69%) los productos favoritos son los alimentos preparados. Los sevillanos (72%) y los bilbaínos (70%) prefieren las verduras. Es estudio destaca también que el 57,57% de los ciudadanos consume la misma cantidad de productos congelados que hace dos años, el 31,78% compra más y el 10,31% menos. La explicación para consumir más congelados está en un cambio de la situación personal (38%), por tener menos tiempo libre (30%) y por que le gustan más (17%). El próximo marzo será declarado como el «Mes del Congelado». Se invertirá un millón de euros y el objetivo es concienciar a la población de la calidad de los alimentos congelados, sus propiedades y ventajas.