Diario de León
Publicado por
León

Creado:

Actualizado:

Tener una mascota y no preocuparse de ella supone exponer, principalmente a los niños, a riesgos de infección. Entre las más frecuentes está la enfermedad por arañazo de gato, que provoca inflamación y dolor de los ganglios linfáticos, fiebre, cefalea y pérdida de peso. Además, si el animal no está limpio y vacunado cualquier arañazo o mordisco puede producir en la piel la aparición de escamas, costras y caída del cabello. Los perros pueden transmitir leptospirosis, una enfermedad que produce vómitos, diarrea y dolor muscular afectando en ocasiones a la función renal. El contagio se produce a través del agua contaminada por la orina, debiéndose evitar el contacto de ésta con las mucosas o la piel erosionada. Aplicar anualmente la vacuna trivalente les protege también contra el moquillo y la hepatitis vírica. La fiebre Q, que aparece por contacto directo con animales infectados o indirectamente con sus secreciones, tiene un cuadro clínico variable que se manifiesta con fiebre, neumonía atípica o hepatitis aguda. Menos frecuente es la enfermedad de Lyme, transmitida por las garrapatas, o la salmonelosis, cuyos signos clínicos son variables pero producen pérdida de peso y deshidratación y, en gestantes, abortos o malformaciones en el feto. Por último, los perros sin garantías sanitarias pueden transmitir el quiste hidatídico a través de las heces. Se trata de una formación con aspecto de vejiga que se localiza principalmente en hígado y pulmón pero que puede aparecer en cualquier órgano y cuyo tratamiento pasa por la cirugía.

tracking