El país de la picaresca
Industriales, empresarios, pequeños y grandes comerciantes aguzan el ingenio para sacar provecho al próximo enlace de Letizia Ortiz con el Príncipe de Asturias
Pisos «Letizia». Galletas «Letizia». Dulces «Letizia». Móviles con la imagen de los novios. Fotografías del pasado de Letizia Ortiz. Todo vale. O casi todo. Allí donde se intuye la ganancia, el empresario o el oportunista no dudan en lanzar la caña. En la Casa del Rey se ha activado la «Operación desacelerador», y si el plan está resultando eficaz a efectos de «no quemar la imagen» de los futuros cónyuges, lo que nadie puede contener es la avalancha de ideas comerciales -más o menos ingeniosas, más o menos rentables- que se han desplegado por todos los rincones del país. Días atrás, un constructor murciano insertó un anuncio en la prensa para llamar la atención sobre una promoción inmobiliaria. El empresario invitaba a comprobar las excelencias de sus bloques de pisos a los que había bautizado con el nombre de «Princesa Letizia». En otro reclamo publicitario -también insertado en la prensa- el hotel Santo Domingo de Madrid ofrece al cliente «una boda con vistas». En la fotografía aparece una pareja, asomada a un mirador del hotel, contemplando con arrobo el Palacio Real. Galletas Letizia La golosina ha tenido un éxito fulminante desde el primer día que la expuso en las vitrinas de su pastelería. Otro pastelero -ubicado en Logroño- elabora tartas con los rostros de don Felipe y doña Letizia y un rótulo -en mitad de la tarta- que reza: «Una boda del siglo XXI». Por su parte, el Consejo Regulador de la Denominación de Origen Rioja obsequiará a la pareja con un «gran reserva» que será servido -como ya sucediera en las bodas de las infantas- durante el banquete nupcial. El que no corre, vuela. Así, el presidente de la Junta de Extremadura, Juan Carlos Rodríguez Ibarra, se ha apresurado a ofrecer los excelentes jamones ibéricos de bellota que se curan en la dehesa extremeña. «Voy a escribir al Príncipe para decirle que el jamón de la boda lo ponemos nosotros», aseguró Rodríguez Ibarra en una entrevista. ¿Qué dirán en Huelva, en Salamanca o en Teruel? Es de suponer que sus respectivos consejos regulares también escribirán a Zarzuela para ofrecer sus productos. El alcalde de Sevilla, Alfredo Sánchez, ha regalado a los novios -pagado de su propio bolsillo- una vajilla de La Cartuja, firma que ha estado presente en muchos almuerzos y cenas reales. La intención del alcalde es solidarizarse con los empleados de la empresa Pickman-La Cartuja, actualmente en quiebra. Por su parte, la Asociación de Criadores de Raza Morucha, cuya sede se encuentra en Salamanca, ha obsequiado a los futuros cónyuges con una vaca de esta especie. Números de la suerte Las administraciones de Lotería, y con la mirada puesta en el sorteo de Navidad, recuerdan a sus clientes algunos números «de la suerte», como el 11.103 (1-11-2003, fecha en la que se anunció el compromiso matrimonial) y, sobre todo, el 22.504 (22-5-2004), fecha de la boda.