Gente de allí | Creciendo con caldos
Con mucho olfato
La sumiller Itxaso Arana, Nariz de Oro 2003, dará una charla esta noche en El Corte Inglés sobre el vino y dirigirá una cata exclusivamente para mujeres

en el restaurante de su familia
Creció entre olores: los vinos y licores del restaurante de su familia en Getxo. «Mi padre, Sabin, era un enamorado de los vinos y cuando era niña él siempre me los daba a oler y me hacía comentarios sobre sus sensaciones». Itxaso Arana es la segunda mujer en España que logra ser nombrada Nariz de Oro, el prestigioso galardón de la revista «Vino y Gastronomía». Asegura que empezó a acercarse al mundo de los sumilleres por curiosidad. «Tarde, ya tenía 20 años». Llegó animada también por la Asociación de Sumilleres de Euskadi. Pese a su herencia de olfato, reconoce que se metió en este mundo en serio a los 28 años. Cuando comenzó afirma que no existían demasiadas mujeres en el universo de los sumilleres. «No lo pasé mal, todo lo contrario. En este mundo hay igualdad, como en todos los trabajos tienes que demostrar que eres profesional», subraya. Su curiosidad por conocer nuevos caldos la ha llevado a países como Chile, Argentina, Turquía, India, Francia o Italia. «Me encanta descubrir sabores diferentes». Defiende a capa y espada los vinos españoles. «Son supercompetitivos y hay que estar convencido de ello, tal y como hacen los franceses con los suyos». También destaca que ahora la calidad de los caldos en España es buena. «Ya no hay vinos malos. Todos cuentan con su técnica y cuidados». Para Itxaso Arana la principal cualidad de un buen sumiller debe centrarse en la psicología. «Hay que saber lo que los clientes quieren, aconsejar a los que se dejan hacerlo; no se puede agobiar porque algunos llegan a sentirse intimidados», señala. La Nariz de Oro 2003 apuesta por cuidar a los clientes. «Aprendo mucho con ellos cuando charlamos. Alguna vez ha pensado en montar su propia bodega o ha recibido propuestas, «pero se necesita un importante capital económico» Si algún día tuviera la oportunidad lo tiene claro: sería en La Rioja Alavesa. «Me gustan sus caldos tienen cuerpo, estructura y son alegres». Su abuela y las hermanas de ésta llegaron de Guipúzcoa a Vizcaya, donde en 1921 abrieron el restaurante Jolastoki. Después el negocio pasó a su madre y su padre y tras la muerte de éste, lo regentan su madre, su hermano y ella. No recuerda el número de referencias de caldos que tiene en su carta, aunque explica que las cambia constantemente. En el restaurante también cuenta con una bodega bien surtida. Todavía no lo ha bebido, pero piensa hacerlo antes de que acabe el año. Se lo regaló un cliente y asegura que es la joya de su bodega. Se trata de un vino francés: un Petrus cosecha del 64. «Un caldo mítico en el país galo, como aquí podría ser un Vega Sicilia; un auténtico crack; un gran regalo, claro». Arana consiguió su galardón de Nariz de Oro 2003 entre 500 aspirantes. Primero compitió en la fase del norte, después pasó a Madrid y luego a la gran final. «Era un reto personal, como creo que pasa con todos los sumilleres», manifiesta Itxaso. En las distintas fases tuvo que reconocer la zona de los vinos, la uva y la marca, además de describirlos. La final se centró en los vinos blancos dulces de España. Hoy la sumiller del restaurante Jolastoki estará en León. A partir de las 20.00 horas en la Terraza de El Corte Inglés, de la mano de la Asociación de Sumilleres de León (ASLE).