Gente de aquí | Sabor africano
Té del desierto en León
El argelino Mustapha Bekkouche regenta desde hace sólo unas semanas el café Houbi, en el que ofrece especialidades culinarias, platos típicos y dulces elaborados artesanalmente
A la sombra de la Catedral se puede tomar el té del desierto, comer tajin , couscous y, de postre, pastelitos de guerouiche y frutos secos. En pleno centro de León, en la calle Sierra Pambley, se ha abierto un lugar en el que se pueden disfrutar de las exquisiteces culinarias argelinas. En Houbi, que en ára be significa «mi cariño» o «mi amor», los clientes pueden disfrutar de una comida diferente importada del norte de África, de Argel. Además, el té típico al que se le añade hierbabuena y se sirve tras golpearlo dos veces antes de llevárselo al cliente. El líquido se retira del fuego justo en el momento en el que empieza a hervir. El cliente, una vez que recibe el té, debe volver a golpearlo . Para ello, el té debe echarse al vaso levantando poco a poco la tetera para que el líquido quede espumoso. La rosa del sol , un pastel que recibe su nombre de su parecido con la rosa del desierto, acompaña el té. Una receta propia, creada por el dueño del local, una masa frita acompañada de crema, caramelo, chocolate y frutas confitadas. Una cultura diferente aporta, entre otras muchas cosas, nuevas sensaciones para el paladar. Abrir la boca para deleitarse con un plato de cordero con pasas, ciruelas o almendras y aliñado con especias es algo que, hasta ahora, sólo podía hacerse si se cruzaba el Mediterráneo. Kefta, carne picada con especias y que también se usa como relleno de olivas o harira , sopa que suele llevar legumbres o trigo molido son algunas de las especialidades de la casa de las que se pueden disfrutar por un precio que osila entre los quince y los veinte euros. Las pastas de postre también se venden al peso. Mustapha Bekkouche, el argelino que regenta Houbi, elabora sus productos al estilo tradicional, por eso es necesario reservar mesa con un día de antelación, para que los alimentos puedan someterse a todo el proceso de elaboración. En este local se cuida hasta el último detalle; la música de ambiente, cantantes argelinos. El Houbi se ha convertido en pocas semanas en un local de moda a media tarde. La gente que prueba por primera vez, repite. Aprende todos los rituales del té y lo golpea antes de tomarlo. Nacido en Orán, Mustapha Bekkouche está casado con una leonesa y reside en la ciudad desde hace cuatro años. Al ver la situación del mercado laboral decidió crear su propio negocio. Puestos a ello, algo que tuviera que ver con su país. Así nació el café Houbi, un lugar en el que saborear y paladear algo distinto a lo que se ofrece en León. Comidas y cenas argelinas o simplemente un té.