El ahorro de suprimir las consumiciones gratuitas puede suponer hasta 50 millones de euros
Iberia empieza a cobrar comidas y bebidas en sus trayectos cortos
La compañía plantea que el cliente pague sólo por lo que consume y que pueda pedir a la carta
La compañía Iberia comienza hoy a cobrar las comidas y bebidas que sirve en los trayectos de corto y medio radio. En los vuelos con destinos domésticos, y en los que se dirigen a países europeos y del norte de África cuya duración es inferior a tres horas, las consumiciones se convierten en una opción para el viajero, que debe abonar entre uno y diez euros por unas propuestas que abarcan desde un refresco al menú de un almuerzo, pasando por canapés, sándwiches y bollería. La aerolínea incluyó esta medida en el Plan Director 2003-2005, y empezó por simplificar el servicio. Sin llegar a las actuaciones de otras compañías, principalmente americanas, que colocan junto a las puertas de acceso a los aviones bolsas de bocadillos para que el viajero se provea, Iberia logró rebajar un 16% los costes del servicio a bordo con medidas como una reducción de la oferta de prensa o el reparto de menús ligeros a base de sándwiches, yogur, café o infusión. El ahorro de suprimir las comidas y bebidas gratuitas puede suponer, calcula la compañía, hasta 50 millones de euros. Los desembolsos que las compañías de bajo coste realizan por estos servicios apenas representan dos tercios del gasto que ha venido asumiendo Iberia por este concepto, y la aerolínea de bandera aspira a acortar esta distancia y dejarla en la mitad. Según ha informado Iberia, las comidas gratis se mantienen en los casos en que la larga duración del vuelo hace de ellas una necesidad. Es lo que sucede en los vuelos a Atenas, El Cairo, Malabo y Dakar, y en los de largo recorrido o transoceánicos. Ajustes de los billetes La compañía ha programado una campaña de publicidad en la que pone el énfasis en los ajustes de precio de los billetes que la reducción de costes hace posibles. Los anuncios pretenden transmitir al cliente que paga por lo que consume, y que se le abre una opción a la carta en el momento de elegir su menú. Quien sólo quiera volar, se limitará a desembolsar el importe del desplazamiento, cada vez más barato. Air Europa empezó a cobrar por los servicios de cátering de forma progresiva, a partir del pasado verano. Lo hizo primero en los vuelos europeos, después en los enlaces con las islas y, finalmente en las comunicaciones peninsulares. En una primera aproximación, estimó entre 2 y 6 euros el gasto medio por pasajero, y aseguró que los clientes habían asimilado pronto la filosofía de esta medida: menos sobrecostes permiten ofrecer pasajes más baratos. En el caso de Iberia, la supresión de los consumos gratuitos es una pieza menor de un plan de ahorros que incluye la centralización de su administración y el cierre de oficinas para economizar costes.