La explosión de unos diez kilos de goma 2, provocó la muerte de uno de los doce "geos" que estaban junto a la puerta, así como la de un mínimo de tres terroristas.
Los cuatro terroristas estaban relacionados con los atentados del 11-M. Tres de ellos fueron identificados en las primeras horas como El tunecino, Abdennabi Kounjaa, y Asri Rifat Anouar.
Tal y como confirmó el ministro del Interior en funciones, Ángel Acebes, el policía muerto era un miembro de la unidad especial de los GEOS.
La explosión se produjo cuando los geos, que en un número de 40 unidades se desplazaron al efecto desde su base de Guadalajara, volaron la puerta del piso de forma controlada.
Los terroristas, que estaban en el fondo del salón de la casa, activaron en ese momento un artefacto explosivo de al menos 10 kilos que tenían a menos de un metro de distancia.
Dos de las plantas del edificio se derrumbaron por la voracidad y virulencia de la onda expansiva. Las paredes de la fachada se desintegraron totalmente.
El balance provisional de víctimas del suceso, además de los muertos, alcanzó a unos once de los policías asaltantes con heridas de diversa consideración por la onda expansiva.
El asalto se había iniciado sobre las siete de la tarde, cuando la policía trató de detener a cinco magrebíes vinculados al 11-M.
La localización de los sospechosos se produjo a través del rastreo de las tarjetas de prepago de los teléfonos móviles que utilizaba alguno de ellos.
Tras ser detectados, los sospechosos mantuvieron un tiroteo con los agentes al percatarse del dispositivo policial que se desplegaba en el número 13 de la calle Irene Fernández.
Las fuerzas de seguridad obligaron a los vecinos del inmueble a salir de inmediato del edificio y comenzaron a acordonar la plaza colindante.
Otros once policías que resultaron heridos de diversa consideración fueron trasladados en ambulancias al Hospital Severo Ochoa de Leganés.
Por la mañana, la escena en la zona de la explosión, dejaba bien clara la magnitud del desastre
Los cascotes encontrados en la calle paralela a la de la explosión, demostraban la fortaleza de la misma, ya que tuvo que impulsar restos de los edificos afectados por encima de los colindantes.