Morientes anotó de esplédido cabezazo el segundo tanto del Mónaco y su segundo en la eliminatoria ante el equipo que le paga la mitad de la ficha. Morientes tiene difícil volver al Madrid.
Zinedine Zidane había advertido en la previa que no le gustaba la actitud de su equipo ni del entorno, relajados ante la supuesta facilidad del Mónaco.
Todo parecía encarrilado cuando Raúl, en una gran jugada de Guti y Ronaldo, adelantaba al Madrid en la primera parte.
Iker Casillas, tantas veces salvador de su equipo, no pudo hacer nada esta vez para evitar la derrota y la eliminación del Madrid.
Giuly, pesadilla del Deportivo en aquella victoria de los monegascos (8-3), también atormentó al Madrid con dos goles.
La actitud del heredero de Rainiero, con gestos muy expresivos en el palco, ha sido muy criticada por los medios españoles.
Carlos Queiroz, entrenador del Madrid, ha quedado en una posición muy delicada después de la eliminación de la «Champions» y la derrota en la final de la Copa del Rey.