Cosas de aquí y de allá | Cacharros espaciales
La Nasa quiere robots más listos
La agencia espacial de Estados Unidos dotará a los futuros ingenios con una extraordinaria dosis de inteligencia artificial
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El próximo mes de diciembre, la sonda Cassini alcanzará la órbita de Titán, una de las 33 lunas de Júpiter y lanzará a su superficie la cápsula Huygens . Allí, un pequeño robot culminará una de las misiones más ilusionantes de la Nasa y de la historia de la conquista del espacio. Pero cualquier pequeño accidente geográfico puede poner en peligro la actividad de la sonda: una piedra imprevista, una dirección equivocada, el propio airbag de la Huygens ... Ya ha ocurrido antes. Carísimos ingenios situados sobre la superficie de Marte, se han visto impedidos durante días, cuando no neutralizados definitivamente, por problemas que la inteligencia de una cucaracha podría solventar sin problemas. Por esa razón, la Nasa se ha decidido a aplicar de forma decidida un proyecto que lleva años desarrollando: la dotación de inteligencia artificial a los ingenios que lanza al espacio. La agencia espacial norteamericana dio a conocer a través de un comunicado en Internet su intención de introducir «una fuerte dosis» de inteligencia artificial a sus próximos exploradores galácticos. Desde luego, los proyectos no están a la altura de la criatura que protagoniza Yo robot y que muestra bastante más inteligencia que Will Smith, pero el proyecto Idea (acrónimo en inglés de Agentes Inteligentes de Ejecución Instalable) acumula cuatro años de experiencia en el centro Ames, en Silicon Valley. Su trabajo se aceleró a partir de la tragedia del Columbia , en febrero de 2003 y, hoy, según informa Efe, está en disposición de dotar a un robot de la inteligencia de una cucaracha. El proyecto pretende que los robots sean capaces de tomar decisiones por sí mismos. Siquiera las más sencillas y evitar así las complejas comunicaciones desde su punto de exploración a los centros de control. De este modo, su actividad sería más precisa, más rápida y, en definitiva, más eficaz. Los robots Spirit y Opportunity , que han devuelto a la Nasa buena parte de su orgullo perdido gracias al caudal de información, han actuado siempre bajo los parámetros enviados desde la Tierra. Los nuevos exploradores espaciales contarán con algunos principios nuevos como el de la lógica confusa, que introduce matices sobre la dualidad sí o no. Por ejemplo, un ordenador normal mide un árbol y lo cataloga como alto o bajo. Otro dotado con lógica confusa, lo mide y calcula las posibilidades de que sea alto o bajo y las retroalimenta con su propia experiencia. Todavía quedan largos años para que los humanos se puedan aventurar más allá de la Estación Espacial Internacional y cada avance sobre la posibilidad de una misión tripulada a Marte se sitúa más lejos. Así que la siguiente generación de exploradores tomará ya algunas decisiones por sí mismos.