Se calcula que la manifestación espontánea concentró por las calles de León a cerca de 4.500 personas, la mayoría estudiantes, que abandonaron sus aulas para pedir la paz.
Los distintos ríos de gente partieron de la Universidad leonesa y desde varios institutos para concentrarse a las puertas del Ayuntamiento.
Esta es la imagen tomada desde lo alto de un edificio de la calle Ordoño II, invadida de gente con un grito unánime contra el terrorismo.
El sentimiento de todos los participantes en la marcha era de rabia e impotencia ante lo que se considera el atentado más grave en la historia negra de España.
Las universidades de León y El Bierzo han suspendido sus clases y se han unido al luto oficial decretado por los organismos oficiales, como el Ayuntamiento, que ha anulado además todas sus actividades.
El subdelegado del Gobierno en León, Víctor Núñez, ha hecho un llamamiento a la sociedad leonesa para que acuda a la manifestación convocada por el Gobierno para mañana a las 19.00 de la tarde.
Los representantes de todas las fuerzas políticas se cogieron de la mano frente al Ayuntamiento como muestra de unión ante la barbarie terrorista.
Los responsables del Banco de Sangre del Hospital de León se mantienen en alerta, para hacer frente a la demanda de sangre, que se pueda hacer desde los hospitales madrileños.
León siempre se ha mostrado muy sensible ante las acciones terroristas, como se ha demostrado en el día de hoy, en el que cientos de personas dejadoron a un lado su actividad cotidiana por salir a manifestarse.
Las manos blancas, símbolo de la repulsa contra ETA, se dejaron ver inmediatamente por León horas después de conocerse el brutal atentado perpetrado en tres estaciones de Madrid.
El Rectorado de la Universidad también fue escenario de otra de la numerosas concentraciones que se sucedieron en la ciudad.
Está previsto que mañana tenga lugar otra concentración silenciosa de cinco minutos, similar a la de hoy en los campus de León y Ponferrada.
Un vecino reparte entre los manifestantes un escrito en el que se lee «Arzallus apunta ETA dispara».
Los miembros del partido socialista de la provincia de León se apresuraron a dar una rueda de prensa para condenar lo sucedido en Madrid.
Un edificio de oficinas ubicado en Eras de Renueva, el edificio Europa, fue evacuado ante un falso aviso de bomba, fruto de la psicósis vivida tras el atentado.