Vecinos residentes en lugares cercanos a las estaciones acudieron en ayuda de los heridos: en Santa Eugenia, médicos y enfermeros de un centro geriátrico próximo al lugar del atentado improvisaron un hospital de campaña.
La misma ayuda ciudadana se produjo en la estación de Atocha y en la calle Téllez, donde un vecino pudo contemplar cómo, ante la insuficiencia de ambulancias, los sanitarios solicitaron a los vecinos que les ayudaran al traslado de heridos.
La Consejería de Sanidad de Madrid solicitó, tras la confusión de los primeros momentos, donaciones de sangre, necesaria para atender a los múltiples heridos.
La respuesta masiva de los madrileños «obligó» a la misma institución a informar al mediodía de que las necesidades estaban cubiertas.
La familia real quiso unirse al dolor de las víctimas. Así, la Reina, acompañada del Príncipe de Asturias y de Doña Letizia, visitó a primera hora de la tarde a los heridos por los atentados, ingresados en el hospital Gregorio Marañón.