Diario de León

EL PULSO Y LA CRUZ

Búsquense otros motivos

Publicado por
ANTONIO TROBAJO
León

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AUNQUE ni todo el monte es orégano ni toda la provincia es la capital, a todos nos tiene sobres ascuas lo que hoy -y mañana, y pasado- puede ocurrir en la Casa Consistorial capitalina. Los pulsos de los cristianos de estas tierras del viejo Reino (comunidad más que histórica) no pueden ser ajenos al palpitar de los latidos políticos de estos días. Baste aquí recordar que la vocación política -que lo debe ser- es un impulso para servir al bien común de los ciudadanos, mucho más allá de la búsqueda de ventajas personales o de triunfos partidistas. A los del graderío nos toca en esta coyuntura mucho más que oír, ver y callar. Se juegan en estos envites cosas nuestras y, por tanto, no podemos instalarnos en la indiferencia. Crear opinión y manifestarla es ahora un derecho y un deber. En el presente. Y para el futuro, aprender a no recurrir al lamento y al pataleo. Nos queda el voto. De momento, parece, bastará con embridar los malos modos. La ola laicista que nos invade Más madera. Parece que no basta con aguantar el chaparrón pagano calcado de la espectral «hoja de ruta» que se tiene marcada el Gobierno socialista. Por cierto, la penúltima perla nos toca de cerca: han sido las declaraciones de nuestra conciudadana Amparo Valcárce, secretaria de Estado para Asuntos Sociales, que ha perdido los papeles de gestora de la cosa pública y se ha lanzado a la arena del partidismo, al pedir al respetable que opte por poner la crucecita del IRPF en la casilla de las ONGs y no de la Iglesia Católica. Y es que se les va el puño izquierdo con facilidad. Será de tanto levantarlo. Pero no era éste el discurso que pretendía servidor. Buscaba decir que andamos con la picazón de perro sarnoso y sólo nos faltaba alguna pulga más. Por ejemplo, la que nos llega por la agencia Colpisa: ahora resulta que el aire de nuestras iglesias está más contaminado y es más perjudicial para la salud que el que se puede respirar en una carretera por la que transitan 45.000 vehículos al día. Lo que nos faltaba. Y uno se pone en trance de sospechar -es broma- si no será la última ocurrencia de la ola laicista que nos invade, como recurso hábil para apartar a algunas buenas gentes de la asistencia a los templos con el temor a la guadaña de enfermedades respiratorias, síndromes asmáticos o riesgos cancerígenos. La culpa de esta contaminación superlativa, al parecer, puede provenir del humo de las velas y del incienso, «que están encendidos permanentemente dentro de las iglesias, por lo general edificaciones poco ventiladas». Uno se hace de cruces por las afirmaciones. Especialmente al saber que el estudio del que se toman los datos pretende ser científico, puesto que ha sido elaborado por la Universidad de Maastricht, en Holanda. Si buscan que la gente aborrezca la asistencia a los templos, búsquense otros motivos, pero no nos tomen el pelo apoyándose en razones de salud. A ver si resulta que estamos contribuyendo, sin saberlo, a sanear los fondos de la Seguridad Social induciendo la eutanasia lenta de muchos de nuestros fieles. Válgame Dios. Y sin embargo se mueve Y es que hay cada invento. Pero, se pongan como se pongan, este carro se mueve. Lo que se demuestra con varios ejemplos. Estamos en Adviento, tiempo de esperanza por antonomasia; en León, en San Isidoro, el Obispo preside domingos y festivos las Vísperas, a las 5,30 de la tarde. Ya hay dinero para la torre norte de la Catedral astorgana. Nuestros misioneros en Costa de Marfil están bien; quien no lo está tanto es D. Félix Esteban, el delegado de Misiones de León. Pásense por Botines y contemplen una exposición de arte oriental; las piezas son la parte más selecta de los fondos del Museo de los PP. Agustinos de Valladolid, acopiados desde medidos del siglo XVI. En Sahagún, Manos Unidas ha puesto ídem a la obra y prepara una cena solidaria para el próximo sábado. Días atrás hubo fiesta en Mansilla del Páramo: se inauguraba el retablo de la ermita. La entidad civil «Montañas del Teleno» promociona sus rutas marianas y el Ayuntamiento de León la iglesia románica del Mercado. El pasado martes se presentó una campaña contra los prejuicios hacia la raza gitana. «Conócelos antes de juzgarlos». Pues eso.

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