Pandiani y su camión Ya lo decía la canción, y Pandiani ha hecho suyo el verso. Y es que para ser feliz, quiero un camión
La madre del jugador de Santos estuvo 41 días secuestrada y fue liberada previo pago de un rescate de 200.000 dólares.
El valencianista Angulo fue calificado como el «mayor guarro de la Champions» tras lanzar un escupitajo a Borowski en el encuentro contra el Werder Bremen.
«Dígale al negro que usted es mejor», con estas palabras animó Luis Aragonés a Reyes. Palabras que han sido acogidas con gran polémica. El tema del racismo en el fútbol no para de avivarse.
Venía como coco, pero al final no fue para tanto y Camacho pasó como un relámpago por el Madrid.
Durante el 2004 varios históricos colgaron las botas: Romario, Redondo o Baggio fueron algunos de ellos.
La Eurocopa fue un buen lugar de creación de anécdotas. Una de ellas, además con carácter gallego, fue la que llevó el balón del penalti fallado por Beckham hasta Rianxo.
Los ricos tienen gustos extraños. Y si no no hay más que ver al hijo del dirigente libio que abandonó su país para jugar en la liga italiana.
La rechazada camiseta del Athletic fue la encargada de poner la nota de color. Y tanto.
En el fútbol, como en el colegio, hay que pedir permiso para ir al baño. Si no que se lo digan a Makaay, que le valió una tarjeta.
La afición no siempre es controlada y en un partido del Dinamo de Kiev en la Liga de Campeones agredió y tumbó al árbitro sueco Anders Frisk.
Romero parece confirmarse como el deportivista con lesiones más extrañas. Tras ser mordido por una serpiente en Pamplona, sufrió un accidente en bicicleta cuando un perro se cruzó en su camino.
En un partido de fútbol playa entre Francia y España, los humos se fueron caldeando y Cantoná, sin arredrase ante nadie, saltó a la grada a pelearse con el público.
Ser futbolista no asegura suerte en el amor (aunque a menudo parece lo contrario). A Zamorano su novia le plantó en el altar.
Si Angulo es el guarro de la Champions, Totti lo fue de la Eurocopa, donde también escupió a un rival en el partido contra el Dinamarca.
Las críticas de Mostovoi a su seleccionador le valieron un castigo envidiable: ¡adiós Eurocpa, hola chiringuito!
El espontáneo más conocido aprovechó un partido de la Eurocopa para echar, literalmente, a la cara de Figo una bufanda del Barça.