Cosas de aquí | Patrimonio de León
La luz se abre ante «El Circo»
El mural de Vela Zanetti, representante de la obra caribeña del artista y que durante cuarenta años ha estado en la sala Tosca de Madrid, inauguraba ayer una nueva etapa de la Fundación
La Casona de Villapérez, sede de la Fundación Vela Zanetti, acogió ayer la presentación a la ciudad de León del mural El Circo , obra que el pintor de Milagros realizó en 1965, al poco tiempo de llegar a España procedente de su exilio, y cuyas trazas, colores y temática recuerdan aún su etapa caribeña. Este lienzo, que ha sido cedido por la familia Alonso, propietaria de la boite Tosca, en Madrid, permanecerá en la Fundación durante un periodo de tres años y se acompaña además de cinco obras zanettianas -máscaras de carnaval- que con posterioridad fueron trasladadas a la escultura gracias a la labor creadora de otro artista: José Toledo. El cuadro, con unas dimensiones de 5.40 x 1.46, es una de las obras más importantes y sin embargo desconocidas por el gran publico. Pertenece a una de las etapas más poderosas y experimentales de Vela. Aun con resabios de la época dominicana, el mural representa un momento en el que el maestro llevó la figuración que siempre presidió su obra hasta los límites de la abstracción. El concejal de Cultura, Alfonso Ordóñez, destacó la minuciosidad con la que se ha llevado a cabo la restauración del mural, restauración que ha sido realizada por José Luis González. Este último manifestaba ayer la necesidad de seguir acometiendo una limpieza profunda del cuadro, toda vez que el ambiente en el que ha permanecido durante varios años (calor, humo, luz, etc) ha provocado el oscurecimiento de las pinturas de la base. Asimismo, el restaurador explica que una de las tablas del mural sufre un proceso de «crecimiento» que también hay que resolver. En cualquier caso, José Luis González precisa que la única rehabilitación que se llevó a cabo -por parte del director de Tosca, Luis Alberquilla-, se desarrolló con maestría y precisión. El portavoz de la familia Alonso, Fernando Aparicio, destacó que la obra ha formado parte de la historia de Tosca durante los últimos cuarenta años. «Vamos a estar un poco huérfanos a partir de ahora», señaló. Añadió además que el día de ayer ha sido posible gracias a la que calificó como «unión de dos generosidades»: la de Vela Zanetti y la de José Alonso. «Ambos hicieron posible que miles de personas hayan disfrutado de esta gran obra», dijo. Aparicio tildó la obra de «espectacular» y precisó que se trata de un lienzo alejado de las características que más tarde se convertirían en constantes de Vela: «el sudor, el frío y la rudeza de los campesinos aún no está presente». En los mismos términos se expresó Mario Amilivia. El alcalde, presidente de la Fundación, agradeció la «grandeza y generosidad» de la familia e invitó a los propietarios de otras obras de Vela a copiar el ejemplo de los filántropos. El primer edil agradeció también la labor desempeñada por Eduardo Aguirre, al que hizo responsable del carácter cada vez más universal que ha adquirido la obra del creador. Luis Alberquilla, director y «alma» de Tosca, mostró su alegría y agradecimiento por el hecho de que El Circo esté en la casa que alberga el espíritu del pintor, al tiempo que expresaba el gran vacío que le ha dejado el traslado.