Despedido por amar
El presidente y director ejecutivo de Boeing, Hary Stonecipher, abandona el cargo por mantener una relación extramatrimonial con una alta directiva de su misma compañía
Quince meses después de llegar a Boeing para dejar atrás una serie de escándalos, Harry Stonecipher dejó ayer su cargo de presidente ejecutivo en la compañía aeronáutica, forzado por su relación extramatrimonial con una directiva de la firma. La decisión sorprendió a los analistas de Wall Street, que no habían tenido sino elogios para la gestión del ejecutivo, a quien se le atribuye el éxito que ha tenido la compañía en recuperar su posición de mercado y hacer subir el valor de sus acciones. El presidente de la junta de Boeing, Lew Platt, dijo que una investigación interna determinó que la relación con la ejecutiva en sí misma no viola el código de conducta que rige a los empleados de Boeing. Sin embargo, Platt señaló que los miembros de la junta directiva consideran que «los hechos son un reflejo del mal juicio de Harry y que esto afectaría su capacidad de dirigir a la compañía». Agregó que conocer los detalles de la relación hubiese implicado una mancha en la imagen de la compañía, lo cual sí constituye una falta a los códigos de conducta de la empresa. La investigación sobre el amorío comenzó luego de que Platt y varios representantes legales de Boeing recibiesen información anónima hace unos diez días. La relación con la ejecutiva, cuya identidad no fue revelada, fue de mutuo acuerdo, y no tuvo repercusiones en la administración de la compañía y tampoco afectó el estatus de la mujer en la empresa. Según un comunicado de prensa de Boeing, Stonecipher, presionado por la junta directiva, presentó su renuncia el domingo.