Esta tercera fumata sorprendió a todos, ya que no se esperaba hasta las siete de la tarde.
Pasaron varios minutos hasta que el humo se reveló como claramente blanco.
La gente congregada en la plaza de San Pedro aplaudía emocionada la decisión del cónclave.
La plaza de San Pedro se llenó de banderas y aplausos.
Finalmente, las campanas sonaron en la plaza de San Pedro, confirmando la elección de del sucesor de Juan Pablo II
A las 18.47, ante una plaza de San Pedro repleta de gente, el cardenal chileno Jorge Arturo Medina transmitía uno de los secretos mejor guardados de los últimos días.
Tras saludar a la audiencia en diferentes idiomas, entre ellos el castellano, confirmaba la noticia. El nuevo papa era el cardenal alemán Joseph Ratzinger.
El nuevo Papa, sonriente y emocionado, se presentó a las 18.42 ante las miles de personas congregadas en la Plaza de San Pedro. Impartió la bendición «urbi et orbi».
Después de saludar pronunció su primer, y breve, discurso: «Soy un humilde trabajador en la viña del Señor. También ensalzó la figura de Juan Pablo II.