Un Cristo muy saludable
La imagen del Cristo Resucitado de la cofradía de Jesús Divino Obrero fue sometida ayer a un exhaustivo estudio radiológico para determinar su estado y si puede procesionarse a hombros

La salud del Cristo Resucitado es «bastante buena», salvando algún achaque «propio de la edad» según una primera impresión del doctor Magadón, a falta del estudio detallado por parte de los técnicos de las pruebas radiológicas a las que fue sometida ayer la escultura de madera en la clínica López Otazu de León. Esta escultura de madera, que forma parte del paso de la Resurrección, propiedad de la cofradía de la hermandad de Jesús Divino Obrero, tendrá que esperar para ser procesionada a hombros por los miembros de su cofradía hasta el 2007, ya que los resultados de todos los estudios se dilatarán en principio hasta el año que viene y despejarán la duda sobre la viabilidad de este propósito según explicó el abad y presidente de la hermandad, Vicente Alonso, quien agradeció «profundamente» al doctor Otazu, responsable de la clínica, el exhaustivo análisis de la escultura. El principal objetivo era conocer el estado de la estructura de madera, abedul o aliso, que tiene un peso de 85 kilos y una altura de 1,85 metros, ya que este Cristo realizado por el imaginero santoñés Víctor de los Ríos, tiene ya 47 años, la primera vez que salió en procesión fue en el 59 y desde entonces prácticamente no se le ha tratado, a excepción de la policromía hace 9 años. El estado interno de la imagen de desconocía hasta ayer por completo, sabían que tenía una barra de hierro pero no su ubicación ni longitud exacta. Ahora constatan que la barra une el tobillo con la cadera y pueden calcular el sufrimiento de la imagen si finalmente se procesiona a hombros. Los técnicos, a los que trasladarán todas las radiografías tendrán la última palabra. Esta imagen procesiona erguida sobre el soporte metálico y está acompañada de un ángel y tres romanos, que en total pesan alrededor de 2.500 kilos. Harán falta más de 120 braceros y reducir la altura del sepulcro si los informes son positivos para procesionar por las calles leonesas. Hasta ahora el cuidado de la preciada imagen ha sido exquisito, se guarda a una temperatura constante con el resto de imágenes, pero a pesar de todo, el paso de los años las deteriora y tarde o temprano tienen que ser restauradas. El empleo de Rayos X permite penetrar en la totalidad de la materia de una obra, de tal forma, que se ponen de manifiesto visualmente los estratos que la configuran, incluido el soporte. La radiografía permitirá además conocer la conservación del material, los clavos internos que presente o la plaga interna que pudiera tener.