La ONU desvela que 40 millones de personas conviven con el virus en el mundo
Aumentan en cinco millones los contagios de sida, récord histórico
Pese al avance del virus, la ONU ve signos positivos en los países más castigados Intercambio de jeringas
El avance del sida sigue sin freno. El número de nuevos contagios por el VIH ha batido récords este año al situarse en 4,9 millones de personas más, el mayor aumento de la historia desde que se detectó la enfermedad, en 1981. En total, 40,3 millones de personas conviven en la actualidad con un virus mortífero que este año causará la muerte de 3,1 millones de personas (300.000 más que en el 2003) y de las que más de 570.000 tienen menos de 15 años. Desde su aparición, el sida ha segado 25 millones de vidas. La estadística del horror vuelve a posar su epicentro en el África subsahariana, con 25,8 millones de personas que viven con el virus del sida, casi once millones más que en el 2003. Las dos terceras partes de la población mundial que pade-ce la enfermedad se localizan en esta área geográfica, que también reúne al 77% de las mujeres contagiadas y en la que este año morirán 2,4 millones de personas. Los datos, presentados ayer, se recogen en el estudio Situación de la epide-mia del sida, diciembre de 2005, elaborado por el programa de Naciones Unidas Onusida y la Organización Mundial de la Salud (OMS). La epidemia, sin embargo, am-plía sus fronteras. El número de personas afectadas ha aumentado en todas las regiones del planeta, salvo en el Caribe, con especial incidencia en zonas como Europa oriental y Asia central, con un aumento del 25% en el número de nuevos casos y 1,6 millones de infecciones. Latinoamérica es la otra cruz, con 200.000 nuevos contagiados, el mayor incremento en veinte años. Pero Onusida prefiere aferrarse a la esperanza y habla de una positiva evolución en algunos países. «Los cambios en el comportamiento para prevenir la infección -asegura-, como una mayor utilización del preservativo, el retraso en la primera experiencia sexual y la reducción del número de parejas sexuales, han desempe-ñado un papel decisivo en estos descensos». Como ejemplo de esta tendencia citan a Kenia, con tasas globales de infección en adultos que pasaron de un 10% de la población a un 7% en 13 años, Zimbabue, Burkina Faso o la región del Caribe. También destaca el mayor acceso al tratamiento con antirretrovirales para tratar la enfermedad, lo que ha evitado este año la muerte de entre 250.000 y 350.000 personas. Las desigualdades son más que evidentes: en Europa y América del Norte estos fármacos están extendidos entre la población, mientras que en África sólo los reciben uno de cada diez necesitados, y en Asia, uno de cada siete.