Los delincuentes pagaban con tarjetas de crédito las imágenes que se descargaban de la red
Treinta y tres detenidos por comprar pornografía infantil en Internet
Entre los arrestados figuran profesores, empresarios, médicos y un sacerdote Enésima operación

Un policía localiza la página web vinculada a la red de pornografía infantil desarticulada
La policía ha detenido a 33 personas, entre las que se encuentran profesores, empresarios, médicos, monitores deportivos, banqueros, administrativos y un sacerdote, acusadas de prostitución y corrupción de menores por comprar pornografía infantil a una red internacional a través de Internet. Los arrestados pagaban con sus tarjetas de crédito las imágenes que descargaban desde unas páginas controladas por empresas de Florida (EE.UU.) y Bielorusia. Los agentes de la Brigada Tecnológica de la Comisaría General de Policía Judicial calificaron de «espeluznantes» las imágenes, de alto contenido pornográfico, que representan escenas reales con menores violentados. Hace un año que Interpol avisó a España de que la unidad de Ciberdelincuencia del Servicio de Aduanas de EE.UU. y la Fiscalía del estado de New Jersey había desmantelado la trama económica de una red, que ofrecía la pornografía desde páginas web controladas por empresas de Florida y Bielorrusia. Los agentes estadounidenses confirmaron que la red recibió peticiones de compra desde 27 países, nacionalidades que fue fácil averiguar dado quedaron registradas las tarjetas de créditos de los clientes. En el caso de España, tras procesar durante varios meses los listados que envió Estados Unidos fueron identificados los 33 presuntos consumidores de las páginas Web. Los detenidos De esta manera, el Juzgado Central de Instrucción número 6 de la Audiencia Nacional coordinó la operación Falcón, que culminó con el arresto de 10 personas en Barcelona, cinco en Madrid, dos en Asturias y dos en Tarragona. Los restantes 14 arrestados fueron capturados en Sevilla, Cádiz, Huelva, Santa Cruz de Tenerife, Girona, Lugo, Pontevedra, Baleares, Navarra, Palencia, Alicante, Castellón, Vizcaya y Guipúzcoa, respectivamente. Todos ellos están acusados de un presunto delito de favorecer de la distribución de pornografía infantil a través de Internet, y de contribuir a la financiación, mediante el pago de servicios, de las redes de delincuentes que fomentan la pornografía de menores. En un principio, la Policía española sospechó de un centenar de personas, mayoritariamente profesionales liberales y hombres de negocios de clase media y media alta, pero después tuvo que ir descartando sospechosos al comprobar que algunas de las tarjetas de crédito utilizadas habían sido robadas o perdidas. En otros casos, los investigadores no pudieron determinar con exactitud la titularidad del dinero de plástico. Según el jefe de la Brigada de Investigación Tecnológica de la Policía, Enrique Rodríguez, explicó que por los rasgos físicos de los niños que aparecen en las imágenes puede establecerse que los menores proceden de países de Europa del Este. El alto mando policial dijo que fotografías intervenidas son «espeluznantes» y de «alto contenido pornográfico», y representan escenas reales con menores sufriendo abusos sexuales de todo tipo.