Cosas de aquí | Minutos de encuentro
El tiempo de la ciudad
León cuenta con dos nuevos relojes, que llevan un termómetro incorporado, en dos de los puntos más emblemáticos: las plazas de la Catedral y la de San Marcos

El alcalde observa cómo se ultiman los detalles en la Catedral
La ciudad se rige por tiempos y momentos. Por puntos de encuentro donde sus ciudadanos pasan o deciden esperar. Lugares clave donde a veces la vida se detiene al paso del minutero de un reloj. Es muy típico en León quedar a la sombra de las manecillas, sobre todo en la plaza de Santo Domingo. Ahora, las calles leonesas cuentan con dos nuevos relojes que dirán a los vecinos de la capital cómo pasa el tiempo, además de la temperatura. El alcalde de León, Mario Amilivia, descubrió ayer los dos nuevos relojes situados en dos puntos emblemáticos de la ciudad: la plaza de San Marcos y la plaza de la Catedral. La elección de estos dos lugares está marcada por la importancia que cada uno de ellos aporta a la propia ciudad, tanto para los vecinos como para aquellos que la visitan. San Marcos es uno de los lugares más estratégicos de León de cara al Camino de Santiago. Además, también forma parte del recorrido diario de muchos leoneses, que cruzan la plaza ante la atenta mirada del edificio plateresco que durante toda su existencia ha tenido diferentes usos. El actual parador compite con la Catedral como símbolo de la ciudad. Por este motivo, la Pulchra Leonina también cuenta desde ayer con un nuevo elemento en su entorno. Un reloj que marcará la vida de la ciudad y de sus vecinos desde la céntrica plaza de Regla. Anclados al suelo Los dos relojes poseen un soporte de hierro forjado de más de cuatro metros de altura, pintado en negro gofrado y anclado al suelo. Las esferas son de metacrilato blanco con numeraciones en vinilo, además, poseen equipos de iluminación mediante un tubo fluorescente para que el tiempo pueda ser comprobado tanto de día como de noche. Las esferas están protegidas con un cristal en luna de más de cinco milímetros de espesor. Los termómetros analógicos son muy similares a los relojes y puede registrar variaciones de temperatura en un abanico de 60 grados. El Ayuntamiento de León encargó este trabajo al relojero madrileño Cándido Valverde.