LA PLANTA MEDICINAL
Un remedio ancestral contra los sofocos poco usado en España
Los campos de Canadá estaban llenos, hace siglos, de esta planta, la cimicifuga racemosa, que se reveló un remedio adecuado contra síntomas de la menopausia como los sofocos, el nerviosismo, las alteraciones del sueño y la sudoración. Alemania ha sido el país europeo más asiduo al consumo de estas plantas en lugar de otros tratamientos sintomáticos diferentes como son los fitoestrógemos y la primera en aprobar su uso como medicamento. En los primeros años de su prescripción en España también la raíz de la cimicifuga racemosa se utilizaba para paliar los síntomas del síndrome premenstrual, pero con escasos resultados. Según diversos profesionales de farmacia, ginecólogos consultados, la cimicifuga racemosa es poco utilizada por las mujeres.