| Visto y oído |
La fuerza de la tradición

Los leoneses emigrados a Cataluña celebraron la jornada de la matanza
Un hombre récord por televisión Lo imposible no lo es tanto para Luis Jiménez, un astorgano que a lo largo de los últimos años ha logrado batir varios récords Guinness. Precisamente para demostrar que lo suyo no es algo ficticio, este maestro mundial de kung-fu se encargó de ofrecer ante las cámaras de un programa nacional de televisión, el Buscador, un amplio repertorio de retos saldados todos ellos con éxito entre los que se encontraban el arrastre de un camión de 7.800 kilos con su perilla siete años después de realizarlo por vez primera, al que siguieron otra serie de arrastres de vehículos con su pelo o con los dientes. Todo ello, y junto a las cámaras de televisión, también con la atenta mirada de decenas de escolares, y de sus dos hijos Emilio y Sandra, que también demostraron ser dignos sucesores de su progenitor y con la colaboración de la empresa Telenauto, encargada de ceder los vehículos para esta intervención. En el primero de los casos el reto consistió en el rompimiento de dos grandes piedras, una de 150 kilos y otra de dos, sobre el estómago y sus partes íntimas respectivamente, con una maza. En el segundo, el de Sandra, arrastrando una furgoneta de 2.500 kilos. Todo ello en una jornada en la que Luis Jiménez demostró encontrarse en plena forma con vistas a una temporada, la del 2007, en al que pretende aumentar el riesgo de sus retos e intentar batir algún récord mundial, algo a lo que ya está habituado. La demostración de este astorgano, un hombre para el que lo imposible no existe, será televisada este domingo por la tarde en el programa El Buscador de Tele 5. Informa, Miguel Ángel Tranca. El recuerdo del paladar Como ya es tradicional cada año por estas fechas, el Centro Leonés en Cataluña, reunió a sus socios y simpatizantes a la matanza del cerdo en su sede de la calle Tamarit, en un ambiente de familiaridad. Varios socios expertos en los guisos y fritos, prepararon el picadillo, las morcillas, las costillas, el hígado y la panceta, todo traído de la provincia de León. Los sabrosos productos fueron acompañados también por vinos de tierras leonesas, en este caso, Prieto Picudo. El recuerdo del paladar consiguió reunir a cientos de leoneses en el centro al que acuden habitualmente para rememorar, en este caso, los sabores de la tierra. El Centro Leonés en Cataluña organiza constantemente actividades para que sus socios continúen manteniendo presentes sus raíces, a través de la cultura, las tradiciones y sus propias conversaciones que día tras día y los fines de semana se escuchan en la sede.