Cosas de aquí | En el paladar igual que en el tajo
La mina en versión culinaria
Suculentas tapas y maquetas que reflejan el interior de una explotación minera a tamaño real lucieron como las grandes protagonistas de las Jornadas Gastronómicas de Fabero

La rampa con un minero destaca por su notable realismo
Como no podía ser de otra manera, un siglo de cultura minera está enraizado profundamente en el municipio de Fabero y sus habitantes que han recogido en unas jornadas y gastronómicas la arraigada costumbre que se practicaron hasta bien entrado los años setenta los mineros los días de cobro hacer su particular fiesta gastronómica a base de tapas compartidas con compañeros de «tajo» y amigos. Los día 14 y 15 de cada mes en grupos más o menos grandes, tras retirar en las oficinas de la empresa el sobre con su paga mensual, degustaban los callos, las mollejas, el pulpo etc., regados con el vino de la Bierzo. Desde el pasado año los hosteleros faberenses rememoran esta sana costumbre, celebrando unas jornadas gastronómicas y de tapas mineras, convirtiéndose al mismo tiempo en verdaderos museos de la minería. Así, la degustación de la suculenta tapa de revueltos al estemplero, callos al estilo Combustibles, la oreja a la dinamita etc. comparten espacio con exposiciones de fotografías y videos sobre el duro trabajo de la mina, utensilios y herramientas empleadas en la mina como martillo de picar y barrenar, hachos, candiles y todo tipo de lámparas, amén de medidores de gas y reproducciones de tajos y galerías mineras e incluso aprovechando su decoración de vanguardia, reproducir con elementos sencillos algunas instalaciones mineras, como ocurre el «Pop» aprovechando sus luminarias y unas cartulinas negras reproduce la emblemática línea de baldes que trasporta el carbón hasta la estación de ferrocarril de la Recuelga. En su afán de superación y sana competición por dar la tapa más gustosa, los 18 establecimientos que participan en la segunda edición de estas jornadas que se vienen celebrando desde el pasado viernes y que concluirán el domingo del próximo fin de semana, se han esmerado en dotar a sus particulares museos mineros de todo tipo de detalles. La Cafetería Tito y Tita reproduce fidedignamente una galería reproduciendo el posteo tradicional, a base de cuadros de madera de pino y otra parte de la misma con posteo a base de hierro más reciente y que usan las empresas más mecanizadas. Junto a las vagonetas, picos etc. También podrán contemplar la reproducción de un tajo de picadores con picador incluido, en este caso en la cafetería Unión. Este ambiente minero es el preludio de lo que puede ser la feria y congreso internacional de turismo minero que el Ayuntamiento de Fabero está preparando para el próximo mes de abril. Con el éxito asegurado de esta iniciativa, que se viene desarrollando en los últimos años en esta población minera, a buen seguro otros proyectos recibirán también la bendición de todos los faberenses.