Cosas de aquí y de allí | Cambio climático
Adiós?al invierno más?caliente
La benignidad de las temperaturas ha adelantado la primavera y las cosechas en Europa, pero la entrada de un temporal de frío amenaza a la agricultura

Ciudadanos disfrutan del buen tiempo en un parque con almendros en flor, en Damasco, Siria
El calentamiento global del planeta no se detiene. Más bien al contrario. La última prueba acaba de llegar de la Administración Nacional Oceánica y Atmosférica de Estados Unidos (Noaa), que acaba de anunciar, de acuerdo con las mediciones realizadas por sus expertos en tierra y en la superficie del mar, que este invierno a punto de finalizar ha sido el más cálido desde que se empezaron a registrar las temperaturas, en 1880. Un enero extraordinariamente cálido fue el responsable de elevar la media de las temperaturas combinadas para el invierno. En el cómputo total, entre diciembre y febrero, el termómetro superó en 0,72 grados la temperatura media del siglo para alcanzar los 14,62 grados. Las temperaturas fueron mayores a la media histórica en Europa, Asia, África Occidental, el sureste de Brasil y el noreste de la mitad de Estados Unidos. En España, y a falta de los datos del cómputo global, los informes del Instituto Nacional de Meteorología revelan que el mes de enero fue más cálido de lo habitual, especialmente en la zona oriental de Galicia, Asturias, el extremo oriental de Cataluña y Mallorca y varios puntos del interior. En febrero, el cuarto más caliente de la historia reciente para situarse en una media de 10,2 grados, los mayores incrementos se registraron en áreas reducidas de Castilla y León y Andalucía. En cuanto a las lluvias, en La Coruña se batió el récord de pluviosidad para este mes.A nivel mundial, durante el siglo pasado las temperaturas en tierra aumentaron en 0,06 grados por década, pero la tasa de aumento ha sido tres veces mayor desde 1976, con un ritmo de 0,18 grados por década.En el conjunto de Europa, la benignidad del invierno trajo consigo una primavera adelantada en dos semanas, avances en las cosechas, alteraciones en los ciclos vitales de las especies animales y una amenaza seria de sequía. En cambio, los previsibles efectos de la masa de aire frío han puesto en alerta a la industria agrícola, acostumbrada en los últimos años a los desajustes del tiempo, ya que una helada generalizada y severa podría echar al traste el florecimiento de los árboles frutales. Este nuevo temporal llega por la presencia de un anticiclón sobre el Atlántico Norte y la formación de una borrasca al este de la Península que favorecerá la entrada por el norte de la masa de aire gélido. Martes y miércoles serán los días más críticos, con un tiempo «ventoso, desapacible y frío» en el norte, centro y Baleares. La mayor preocupación del Instituto Nacional de Meteorología, según confirmó su portavoz Ángel Rivera, será los efectos de la nieve en cotas «demasiado bajas para la época en la que nos encontramos». Unas precipitaciones que se acentuarán en Centroeuropa, sobre todo en Alemania, Austria, Polonia y Suiza, donde la ola de frío descargará «con mayor virulencia». Según la agencia meteorológica estadounidense, parte de la culpa de estas anomalías climáticas que se están produciendo tiene que ver el fenómeno estacional de El Niño.