Clinton logra reducir un 50% el precio del tratamiento contra el sida
El ex presidente Bill Clinton cumplió este martes la promesa que hizo hace cinco años a los enfermos de sida del mundo de seguir acercándoles los tratamientos que les permitirán vivir con el virus. Su fundación ha alcanzado un acuerdo con dos fabricantes de genéricos que reducirán el precio un 25% para los países más pobres que ya recibían descuento y un 50% para los de ingresos medios. Se trata de la llamada «segunda línea» de tratamiento que necesitan aquéllos que se han hecho resistentes a la primera, y cuyo previo es diez veces más alto. Con el auspicio de la organización multinacional Unitaid, que proveerá 100 millones de dólares para comprar retrovirales, la Fundación Clinton ha logrado que los fabricantes Cipla y Matrix ofrezcan un precio más bajo a 27 países de Africa, Asia, y Latinoamérica. «Nunca le pedimos a las empresas que pierdan dinero, sólo que lo ganen con una estrategia diferente», explicó el ex presidente. «Antes lo hacían con un bajo volumen y alto margen (de beneficios), teniendo en cuenta que pueden pagarles o no, y ahora lo harán con un alto volumen, estrecho margen y pago seguro». Inversión Clinton cree que su plan de negociación ha funcionado porque «nadie quiere ver morirse a la gente», pero también porque las empresas en cuestión ya han recuperado la inversión con los países más desarrollados. «Pensé que como no tengo el dinero de la Fundacióm Gates lo que podía hacer era organizar estos mercados para el bien público», explicó. El tratamiento de una pastilla al día, también llamado tres en uno, combina tenofovir, lamivudine y efavirenz. El medicamento que en Estados Unidos se vende por 10.000 dólares al año, cuesta 3.500 en Europa y Canadá y a partir de junio, 339 para los países del Tercer Mundo que se beneficiarán del acuerdo alcanzado por la Fundación Clinton, lo que supone menos de un dólar diario. Aún así el precio sigue quedando fuera del alcance de muchos afectados, por lo que el ex presidente recordó que sigue estando disponible el tratamiento de primera línea por 130 dólares al año.