Gente de aquí | Heredero de Goya y Picasso
Cartelería del siglo XXI
Juan Carlos Uriarte firma el cartel anunciador de la feria taurina de San Juan en León, un montaje infográfico que pretende «innovar sin molestar» en la estética taurina
Innovar sin molestar, aportar sin romper del todo con la brillante trayectoria de la cartelería taurina, romper sin romper. Esta ha sido la voluntad de Juan Carlos Uriarte, autor del cartel sobre el que este año desfilan los toreros que harán el paseíllo en El Parque, las ganaderías que desembarcarán en sus corrales. Y sobre todo aprovechar la disposición de la empresa que dirige la familia Postigo a personalizar siempre los carteles que anuncian los festejos de la feria de San Juan en León. Una disposición que a lo largo de los últimos años se ha materializado en múltiples estilos, pero que ha supuesto una apuesta firme por aportar una pincelada artística más a la feria leonesa. Un tipo de arte de la mitad para arriba, y otro de la mitad para abajo del cartel, según el propio autor. La visión del escultor y la promesa de los toreros. Un montaje de infografía de quien se proclama heredero de «los picassos y los goyas» en su pasión por el universo taurino, «algo intrínseco a este país, por lo que hoy tenemos que luchar». El cartel refleja varias piezas que representan una plaza de toros, sobre la que se dibuja la silueta de un torero entrando a matar. «Tenía que ser un mensaje atrevido, precisamente ahora que tanto se denosta esta figura». Y un hueco que abre la ansiada salida por la puerta grande. En los colores, el taurino grana, el albero, el negro. Y las banderillas. ¿Una casualidad? «Para los gustos se hicieron los colores, y las ideologías». Gustavo Postigo, satisfecho con el fruto del artista y amigo, recuerda que la plaza está de cumpleaños. «Se cumplen 60 años de la inauguración del Parque, y 15 años desde que llegamos para hacernos cargo de ella. Tenía que ser algo especial. Ni cualquier cartel, ni de cualquiera». Y eligió a un artista capaz de llevar el concepto taurino a una representación del siglo XXI. «Es muy actual, con técnicas muy actuales. Propio de un artista bondadoso y muy ilusionante para los que estamos cerca de él». Tanto que, feliz el autor porque León tenga una feria que pinta mucho en el calendario de la temporada, aboga por recopilar la historia taurina de la ciudad (que es mucha, y pionera) y abrirla al mundo a través del ansiado museo taurino que piden a gritos las bóvedas de los bajos de la plaza. Falta poco, asegura el propietario del coso. Algunos permisos del Ayuntamiento y los remates de un proyecto que ya está prácticamente pergeñado. Será otro paso más para una afición que entra triunfal, en la imagen y en la esencia, en el nuevo siglo.