La Lista Roja de Greenpeace incluye 15 especies pesqueras gravemente amenazadas
Las poblaciones de grandes peces se han reducido en un 90 por ciento
Se aconseja no comercializar los productos pesqueros obtenidos con métodos insostenibles

El 88% de los stocks pesqueros de las aguas comunitarias están sobreexplotados
La organización ecologista Greenpeace ha publicado en su página web (www.greenpeace.org/espana/mercados-pesqueros) la Lista Roja de las especies pesqueras más amenazadas, algunas de las cuales como el atún o el bacalao, muy habituales en los mercados españoles, han disminuido el 90% por culpa de la sobrepesca. La lista incluye 15 especies (rape, atún, bacalao del Atlántico, tiburón, merluza, fletán del Atlántico, fletán negro, platija, gallinetas, salmón atlántico, langostinos, mantas y rayas, lenguado, pez espada o emperador, merluza negra) y forma parte de un proyecto internacional con el que Greenpeace solicita a los distribuidores y a la industria pesquera de diferentes países que dejen de comercializar productos pesqueros obtenidos con métodos insostenibles. Según ha declarado Paloma Colmenarejo, responsable de la campaña de Océanos de Greenpeace, "los grandes distribuidores y la industria pesquera pueden y deben ir hacia políticas de compra sostenibles y dejar de proveerse de especies de esta lista roja. Este listado es una herramienta fácil y eficiente para consumidores, para la industria y para todos los sectores interesados en garantizar el futuro de la pesca". El documento destaca que las tres cuartas partes de los stocks pesqueros mundiales están totalmente explotados, sobreexplotados o agotados. Además, el 88% de los stocks que están en aguas comunitarias están sobreexplotados y sólo el 1% de los océanos y mares del mundo están protegidos. Por este motivo, Colmenarejo aboga por una recuperación de los stocks hasta que se encuentren a niveles sostenibles, asegurando que, "el atún rojo, el patudo, el rabil y el atún blanco o bonito del Norte están en rojo. Desde Greenpeace pedimos que se deje de pescar y comerciar estas especies y todas las que están en rojo hasta que los stocks se hayan recuperado a niveles sostenibles". La organización ecologista pide la declaración de una red global de reservas marinas que abarque el 40% de los océanos para protegerlos de los impactos del cambio climático, recuperar la salud de los stocks pesqueros y proteger la vida marina de la destrucción y el colapso. Consumo responsable La metodología para determinar las especies en rojo tiene en cuenta aquellas con una tasa de crecimiento y capacidad reproductiva, que les hace vulnerables a la sobreexplotación; las que provienen de stocks con sobrepesca o agotados, y que los métodos de pesca utilizados son muy destructivos tanto para otras especies como para los hábitats marinos. La metodología para determinar las especies en rojo provenientes de acuicultura tiene en cuenta la dependencia en reponer con huevos o juveniles salvajes de las especies en la lista; la relación con escapes de especies no autóctonas de la zona; la alimentación, que requiere más de 3 kilos de pescado salvaje, y la relación con el aumento de enfermedades en las poblaciones salvajes en las cercanías de las granjas. Greenpeace ofrece una serie de recomendaciones para fomentar el consumo responsable de pescado como comer menos cantidad; rechazar los inmaduros y denunciar su venta al Seprona (900101062), y comprar los de procedencia más cercana. Recuerdan que la pesca selectiva es más sostenible, por lo que es mejor consumir especies capturadas con anzuelos y redes artesanales que con redes industriales. Advierten, además, que la acuicultura no es la solución a la crisis de los océanos ya que la mayoría de las especies criadas o engordadas en granjas necesitan de otros peces para alimentarse.