Dio igual que sus peligrosas aficiones personales sean tan populares o más que sus trabajos discográficos, o que no pudiera acudir a la gala por problemas en la concesión de su visado. Actuó en la gala vía satélite.
Amy pudo haber arrasado y puesto el broche de oro a la velada con el galardón al Mejor Disco del Año, pero el premio más importante fue a parar a manos del pianista Herbie Hancock, que no se lo podía creer, y su obra «River: The Joni Letters.»
El rapero estadounidense Kanye West, aunque se quedó corto en las expectativas generadas, se hizo con cuatro de los ocho premios a los que aspiraba, y ofreció a la audiencia del Staples Center de Los Ángeles dos soberanas interpretaciones.
Pero la primera actuación de la noche fue también una de las más comentadas de la ceremonia: el dueto virtual entre Alicia Keys y Frank Sinatra, que se compenetraron a la perfección para interpretar «Learnin' the Blues».
Planificado como un gran homenaje a la mejor música de las últimas cinco décadas, en el 50 aniversario de los Grammy no podía faltar un recuerdo a The Beatles, y el grupo teatral Cirque Du Soleil se encargó de plasmar sobre las tablas un número que imprimía movimiento a los acordes de «A Day In The Life», uno de sus temas más conocidos.
Ese número dio paso a la imponente presencia de Tina Turner, que interpretó «What's Love Got To Do With It» y «Better Be Good To Me» antes de cantar «Proud Mary» en un dueto con Beyoncé.
En el apartado de la música latina, Alejandro Sanz obtuvo el Grammy al Mejor Álbum Pop Latino por «El tren de los momentos» y Juan Luis Guerra ganó por «La llave de mi corazón» el Mejor Álbum Latino Tropical.