Facebook, Tuenti o Myspace se han convertido en palabras comunes entre quienes usan Internet
Más de la mitad de los internautas españoles utilizan redes sociales
A través de estas páginas web, los usuarios comparten fotografías o charlan con amigos
Las redes sociales se han convertido en la segunda revolución de la red. La primera se produjo hace ocho años, cuando comenzó un ascenso de audiencias que todavía no ha terminado; la segunda, con la aparición de las web 2.0, que han dinamitado las relaciones del usuario con el medio. La incorporación de vídeos, fotografías y la personalización de las webs -gracias a la tecnología Ajax- han hecho crecer el interés del usuario por su entorno cibernético, enriquecido por la irrupción de las redes sociales, que han multiplicado los vasos comunicantes. Facebook, Tuenti o Myspace se han convertido en palabras de uso común entre los internautas españoles gracias a las nuevas tecnologías. Son páginas webs donde cualquier persona crea su perfil, tan público como quiera, y en donde puede ser encontrado por colegas del trabajo, amigos de infancia o compañeros de la universidad. Cuando uno acepta a otro como su amigo, puede a su vez ver todos sus contenidos en un proceso viral que se retroalimenta. A esta nueva manera de comunicación se ha apuntado el 50% de los internautas, que participan con dos objetivos fundamentales: compartir fotos y contar experiencias agradables. «Es la cultura del 'buen rollito'. Todo el mundo quiere contar lo bien que se lo ha pasado el fin de semana y demostrarlo con fotos o vídeos», explica Mapi Marchante, ejecutiva de Zenit Media. El gran nicho de este fenómeno se encuentra entre los 16 y los 30 años, aunque hay picos de uso frecuente hasta los 45 años; y son personas más acostumbradas a usar internet que a consumir televisión. Además, se caracterizan por buscar más material visual. Ya no se ponen sólo palabras en Google, sino que se buscan imágenes y vídeos para acceder a los contenidos. Sensación de grupo La implantación de las redes sociales en España se ha desarrollado en tres partes y en muy poco espacio de tiempo, unos dos años. En primer lugar están los pioneros o evangelizadores, que representan el 28,7%. Es el grupo más pequeño, pero el primero en husmear en esta nueva realidad. «Es gente, sobre todo, que vivió en el extranjero y quiere seguir manteniendo las relaciones», explicó Marchante. Los otros dos grupos son de un tamaño muy parecido. Los informados llevan más de seis meses enganchados a las redes sociales y han sido invitados a entrar. En cambio, los seguidores de la moda se han apuntado gracias al boca a boca en los últimos meses. A pesar de estas diferencias, todos comparten las mismas inquietudes: quieren saber más cosas de sus amigos y desean que se les considere parte de un grupo. Esto ha permitido que aumente la sensación de estar comunicados con los demás, una sensación que se diluye entre los internautas más veteranos. Estos se apuntan porque «no quieren quedarse atrás». También coinciden en que se engancharon a las redes sociales porque fueron invitados. Sin embargo, y a pesar de buscar la integración, los adolescentes son muy celosos de su intimidad. «Temen el qué dirán, aunque desean la integración. Por eso sólo el 50% de los perfiles son públicos», indicó la responsable de la encuesta. Las principales actividades que se realizan en las redes sociales son compartir o subir fotos, mandar mensajes privados, comentar las fotos de los colegas o actualizar su perfil.