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«Contaminados sociales»
Los gitanos exigen «medidas políticas» para lograr la igualdad de trato porque las iniciativas legislativas «no son suficientes para combatir la discriminación que sufren», aseguran

La comunidad gitana pide medidas políticas contra la discriminación
madrid
Los gitanos denuncian que los casos de discriminación sobre su colectivo siguen siendo constantes y que los prejuicios contra la comunidad calé les condena a ser considerados como unos auténticos «contaminados sociales». Admiten que, en materia legislativa, se han vislumbrado algunos avances para desterrar el estigma de esta minoría étnica, pero aseveran que también el pueblo gitano «ha avanzado mucho», a pesar de lo cual los estereotipos contra su comunidad «gozan de una malísima salud de hierro, porque están profundamente arraigados en la sociedad».
Lo dijo Fernando Rey Martínez, catedrático de Derecho Constitucional y miembro del Patronato de la Fundación Secretariado Gitano, durante la presentación del Informe sobre la discriminación y comunidad gitana 2008, un estudio de esta entidad financiado por el Ministerio de Educación, Política Social y Deporte, y que ha contado con la colaboración del Ministerio de Igualdad. El informe recopila de manera exhaustiva un total de 78 casos, registrados en casi todas las CC.AA., en los que se continúan evidenciando las discriminaciones que siguen sufriendo los miembros de esta minoría étnica en múltiples sectores y niveles de la vida cotidiana, desde la vivienda y la acción policial, hasta el acceso a bienes y servicios y el empleo, pasando por la justicia, la salud, la educación y los medios de comunicación.
Según Rey, el informe está elaborado «en clave positiva, mira al futuro y no busca identificar culpables», si bien muestra que la hostilidad contra el colectivo sigue latente. La brecha entre payos y gitanos continúa patente y, lo que es peor, los calés «han llegado a considerarlo como algo natural y desconocen la legislación que les ampara». Para revertir este «preocupante panorama», el informe de la Fundación Secretariado Gitano exige que se adopten «medidas políticas» para lograr la igualdad de trato, toda vez que, «a pesar de contar con un marco jurídico importante, las situaciones de discriminación siguen dándose». Esta situación demuestra, a su juicio, que las medidas legislativas «no son, por sí mismas, suficientes para combatir la discriminación».
Los datos oficiales, subraya el informe, verifican que su denuncia no es baladí. Según el CIS, un 52% de los ciudadanos afirma tener poca o ninguna simpatía hacia los gitanos y un 38% afirma que es suficiente la protección que les otorga la administración, por otra parte considerada excesiva por un 20%.
Minoría aislada
Estos mimbres de opinión explican que sigan erigiéndose en una «minoría aislada y sin voz, prácticamente invisible», enfatizó Rey. Además, la discriminación de que es objeto este colectivo no es nada simple, sino compleja, porque abarca desde los factores étnicos y económicos hasta sus derechos para acceder a una vivienda digna o disponer del respaldo de la asistencia social, entre otros. Sufren discriminación por ser gitanas, como los varones; pero de manera distinta y específica por ser mujeres». Por ello, Rey demandó un «abordaje integral y estratégico» en pro de la igualdad para las hembras calés.