Dominan en la Universidad
a.p. | madrid
Las españolas son mayoría en la Universidad; el 54 por ciento del total de matriculados en el curso 2006-07, pero desaparecen en lo más alto de la escala jerárquica. Las catedráticas son sólo el 18 por ciento del total. En el curso 1982-83 ya eran el 15 por ciento; apenas tres puntos más en veinticinco años dan idea de lo cerrado y endogámico del mundillo universitario. De nuevo, el poder se resiste.
Ocurre algo parecido en el Derecho. Cuanto más arriba, menor presencia femenina. Las mujeres son más de la mitad del alumnado en la carrera y el 65 por ciento de la Judicatura. El porcentaje cae en la Magistratura al 43 por ciento y se desploma al 16,7 por ciento en el Tribunal Constitucional y al 7,4 por ciento en el Tribunal Supremo.
El modelo se repite en medios de comunicación, donde la clase de tropa la copan las mujeres, pero el porcentaje se invierte drásticamente en los despachos. Y resulta sangrante en el mundo de la alta cultura. Las reales academias del saber son auténticos fortines de testosterona. En 2008 sólo hay un 6 por ciento de académicas, y en 2007 sólo un 5,7 por ciento de féminas honoris causa.
La conclusión es clara. Las mujeres brillan «en los sistemas de meritocracia y de capacidad, con sistemas objetivos de selección», explicó Martínez. Es decir, donde se necesita tesón y esfuerzo, hincar codos.