Bruselas quiere defenderles del cambio climático, el turismo o las especies exóticas invasoras
Más protección para los espacios naturales de la Unión Europea
Será necesaria una financiación especial, así como programas de sensibilización
león
El pleno del Parlamento Europeo ha aprobado un informe sobre los espacios naturales en Europa en el que se apunta el negativo impacto social y económico que supone la pérdida irreparable de biodiversidad. Además, han solicitado que se elabore una estrategia innovadora para reforzar su protección, especialmente del impacto del cambio climático, el turismo y las especies exóticas invasoras, así como para detectar antes las nuevas amenazas a las que se enfrentan. El texto reclama, además, consolidar la Red Natura 2000, que agrupa a los espacios naturales europeos con mayor biodiversidad, una financiación especial y más fondos para gestionar mejor los espacios naturales en la UE, y fomentar campañas de sensibilización.
El informe, aprobado con los votos a favor de 538 eurodiputados, 19 en contra y 12 abstenciones, defiende la elaboración de un estudio sobre el valor y los beneficios de la protección de los espacios naturales que incluya análisis sobre las consecuencias socioeconómicas potenciales por la pérdida de la biodiversidad o el impacto del cambio climático. Su autor, el eurodiputado húngaro Gyula Hegyi, apuesta por la conservación de los espacios naturales como una prioridad para luchar contra el calentamiento global, a los que define como «aquellos entornos que no han sido modificados significativamente por la actividad humana».
Más protección
En el texto se afirma que la creación de una nueva estrategia para los espacios naturales europeos debe ser coherente con las directivas de aves y hábitats, identificar las especies y los biotopos amenazados y establecer una serie de prioridades. Según Hegyi, la Comisión Europea debería controlar y evaluar el impacto del cambio climático en los espacios naturales y, al mismo tiempo, hacer de su conservación una prioridad en su lucha contra este fenómeno.
Para llevar a cabo estas propuestas es necesaria una financiación especial que ayude a mejorar la gestión de los espacios naturales y al desarrollo de programas de sensibilización y fomento de la comprensión sobre estos espacios protegidos, siempre en colaboración con la población local y otras partes interesadas, destaca el ponente.
En el informe también se reclama a los Estados miembros que emprendan y apoyen campañas de información para fomentar la sensibilización de la opinión pública respecto de los espacios naturales y su importancia, y que promuevan la idea de que la protección de la biodiversidad puede ser compatible con el crecimiento económico y la creación de empleo.
Además, insta a la Comisión que la Red Natura 2000 se convierta en un sistema coherente y eficaz en la que los espacios naturales ocupen un lugar primordial de acuerdo a nuevos retos como el cambio climático, la tala ilegal de árboles y la demanda creciente de mercancías. También se exige la elaboración de políticas coherentes en los sectores de agricultura, transporte, energía y presupuesto, para no poner en peligro los objetivos de conservación de esta red.
Para ello, es necesario no sólo reforzar la política de desarrollo rural y la integración de la protección medioambiental en el sector agrícola de la UE, sino también incrementar los recursos del Fondo de Desarrollo Rural, ya que son insuficientes para financiar la conservación de la biodiversidad y los espacios naturales.
El informe muestra su inquietud por «el daño bien documentado que ha causado y sigue causando el turismo en gran número de los patrimonios naturales más preciados de Europa», y pide a la Comisión y a los Estados miembros que velen porque el turismo en estos espacios se gestione con sumo cuidado, aprovechando al máximo las experiencias adquiridas dentro y fuera de Europa sobre la forma de minimizar su impacto, con el fin de minimizarlo, incluso si éste está orientado a poner a los visitantes en contacto con el hábitat y la vida silvestre.
El texto subraya, finalmente, que se deben tener en cuenta los modelos en los que los espacios naturales están en su mayor parte cerrados al público, pero en los que una parte limitada está abierta a un turismo sostenible de alto nivel basado en experimentar la naturaleza y en beneficiar económicamente a las comunidades locales.