El virus se expande y no tenemos ninguna señal de disminución, señala la OMS
Un niño de 23 meses, primer fallecido por la enfermedad en Estados Unidos
Los enfermos de gripe porcina no fueron contaminados por cerdos, según la Comisión Europea
colpisa | washington
Un niño mexicano de 23 meses se convirtió ayer miércoles en la primera víctima mortal del virus AH1N1 de la gripe porcina en Estados Unidos. Sus padres cruzaron la frontera hacia Texas en busca de un tratamiento que no pudo salvarle. Mientras, el brote epidémico siguió su expansión sin dar muestras de debilitamiento.
Según el balance preliminar de la Organización Mundial de al Salud (OMS), se sabe con certeza de 114 casos confirmados, aunque pueden ser muchos más. De ellos, siete mortales fuera de toda duda en México, y el del bebé mexicano fallecido en Texas.
Los datos restringidos de la OMS computan sólo los casos certificados científicamente, pero las notificaciones de los países se suceden hora a hora y desbordan con mucho las cifras del organismo. En Estados Unidos sus autoridades sanitarias admiten 91 casos muy probables de influenza porcina en 10 estados. En Europa, España, con diez contagios seguros, es el país más afectado, junto con el Reino Unido (5), Alemania (3) y Austria (1).
Sin señales de disminución
«Está claro que el virus se expande y no tenemos ninguna señal de disminución» en su propagación, señaló el número dos de la OMS, Keiji Fukuda, en una conferencia de prensa. Una situación que, advirtió el presidente de Estados Unidos, Barack Obama, ha creado una «situación preocupante» y requiere de «un máximo de precauciones».
La CE también abogó por dejar de utilizar ese término porque «se trata de un virus humano y no de una enfermedad animal (no se ha detectado un solo caso de este brote en cerdos» y recomendó llamarlo nuevo virus de la gripe.