Cornada de lobo | pedro trapiello
A ver ese puño
Propongo al lector el título de una novela, «La cofradía del puño cerrado». Es un título ciertamente manido y sugerente, pero el inconveniente de esta novela es que tendrá que escribirla el lector porque a cada cual ese título le sugerirá una cosa distinta, una gente conocida, una conducta. Todo dependerá de quién sea el dueño del puño y a qué altura se encuentre o lo ponga, si está detrás, delante o qué esconde, pues no es lo mismo un puño en alto que otro escondido en la espalda como haciendo el cazo egipcio o empuñando una daga... no es lo mismo el puño de un avaro cascarrabias que los puños de una peña de skinheads. Verá, pues, el lector que puede haber cofradías para todo puño cerrado y gusto abierto.
Siga usted pensando en su novela y en qué puño, pero la cofradía que no falte. Una cofradía es totalmente indispensable para poder navegar, entender o defenderse en estas sociedades de provincias porque esto, en realidad, viene a reducirse en un revuelto de coches de choque los días pares y de procesiones o rendevuses los impares... en la cofradía está el bulto y la sustancia... los demás son peatones.
Puede admitirse una variante al título sugerido, pues hay no poca gente que huye de cofradías por ser ellas un espeso andamiaje de estatutos, capisayos y teatros, así que prefieren la informatidad corporativa de los amigos del alma o de colegas revueltos. Llámelo usted entonces la «peña del puño cerrado» y también le cabrán aquí dos calderos de novelas y unos trescientos sesenta y cinco relatos cortos.
De entre las peñas del puño cerrado, la de «puño en alto» ya no es ni peña... son cuatro y el gato ese de los chinos... porque el puño que se ve en Rodiezmo es puño de atrezzo, decorado de peli gagá o postura para la cámara, o sea, un puño para comulgar por pascua florida minera y se acabó, hasta el año que viene, hala, guarda ese puño.
Las verdades como puños también son de guardar. Se ven poco. La mentira piadosa gobierna nuestros días, la mentira oficial navega en boletines con camarote y la mentira cochina es la jefa de prensa en ruedas, tribunales o secuestros... además, las verdades como puños nos golpean en la boca del estómago, quita allá.