Crónica | J. R. González
Efectos de la remolacha en la oveja
La alimentación de ovejas con remolachas y sus productos, como se hace de forma tradicional en la provincia leonesa, no afecta de forma importante a su salud, ni aún cuando se realice durante varios meses
Rita Robles, José Ramiro González, Roberto Álvarez Nistal y Felipe Prieto Montaña.
A finales del siglo XIX, con la pérdida de las últimas colonias de ultramar, España se encuentra desabastecida de azúcar, por lo que comienza a desarrollarse el cultivo de la remolacha azucarera con el fin de sustituir al azúcar de caña. En la actualidad, España es uno de los principales productores de remolacha azucarera. En el año 2008 se produjeron en España cerca de 4 millones de toneladas de remolacha. Por su parte, la oveja fue uno de los primeros animales en ser domesticados. Además de por los aprovechamientos más conocidos existen otros como son el de subproductos de diferentes especies vegetales, desbroces de campos con la consiguiente colaboración en la prevención de incendios forestales, etc., que han hecho que la oveja sea un animal de gran importancia en la economía nacional.
En la provincia de León el sector ovino, junto al de la remolacha azucarera, son dos pilares básicos del sector agropecuario. Si bien es cierto que la actual crisis de precios que sufre la leche de oveja y la carne de cordero, junto a la reforma del mercado del azúcar han hecho que los rendimientos económicos sean inferiores a los que tradicionalmente mostraban estas producciones.
Además del azúcar, de la remolacha azucarera se obtienen una serie de subproductos (hojas, coronas, pulpa, vinazas, etc.) que son ampliamente utilizados por los ganaderos de ovino y vacuno como alimento para sus animales. Entre las diferentes sustancias presentes en la remolacha destaca el ácido oxálico (bien como sustancia pura o bien formando diferentes sales) el cual a ciertas concentraciones puede ser tóxico tanto para el hombre como para los animales. La toxicidad del ácido oxálico se debe fundamentalmente a la quelación del calcio, lo que provoca una disminución del calcio sanguíneo, además del daño renal que producen los cristales de oxalato cálcico que se han formado.
Subproductos de remolacha
Por todo ello se planteó la realización de un estudio acerca de las repercusiones que sobre las ovejas tiene la alimentación continuada con grandes cantidades de subproductos de remolacha, tal como se realiza en la temporada de recolección. Esta investigación fue realizada Felipe Prieto Montaña, José Ramiro González Montaña y Roberto Álvarez Nistal de la Facultad de Veterinaria y Rita Robles Robles de la Facultad de Ingeniería Agraria de la Universidad de León. En León, los ganaderos de ovino suelen dar estos productos a sus animales principalmente en otoño y en invierno, e incluso algunos años en que se producen excedentes llegan a dar a sus animales remolachas enteras.
Para comprobar estos posibles efectos tóxicos se realizaron dos protocolos experimentales. Por un lado se intentó comprobar la toxicidad de diferentes dosis de ácido oxálico administradas vía oral a ovejas. Y, por otro, se intentó comprobar los posibles efectos adversos tras alimentar a un grupo de ovejas durante un periodo de 12 semanas con grandes cantidades de diferentes subproductos de remolacha (hojas y coronas de remolacha, por un lado, y con pulpa de remolacha, por otro).
Para el primer protocolo experimental las ovejas se dividieron en tres lotes de forma que cada unos de ellos recibió una dosis de ácido oxálico. Así se comprobó que con dosis de 600 mg/kg peso vivo/día se producía la muerte de las ovejas entre 5 y 10 días, con dosis de 300 mg/kg p.v./día las ovejas pueden sobrevivir hasta 75 días, mientras que con dosis más bajas (150 mg/kg p.v./día) las ovejas pueden llegar a sobrevivir al menos durante 150 días aun con la ingestión continuada del tóxico.
Los síntomas que se encontraron fueron desde muy graves con la dosis más alta (pérdida de apetito, disminución de los movimientos ruminales, coma y muerte) hasta prácticamente imperceptibles como sucedió en las ovejas que recibieron las dosis más bajas. También las lesiones halladas están íntimamente relacionadas con la dosis de ácido oxálico suministrado. Las dosis más elevadas provocaron importantes alteraciones en el aparato digestivo (fundamentalmente en los preestómagos, con desprendimiento de numerosas zonas de la mucosa) y en el sistema renal, mientras que las más bajas no provocaron lesiones dignas de mención. Las alteraciones microscópicas más evidentes se encontraron en las ovejas que ingirieron las dosis más elevadas y se localizaron en los preestómagos, riñones e hígado. Entre esas lesiones destaca la presencia de cristales de oxalato en hígado y riñón.
También se comprobó que en las horas posteriores a la administración del ácido oxálico se produjo un descenso de los niveles de calcio en sangre como consecuencia de la quelación o unión del calcio sanguíneo con el ácido oxálico.
Segundo protocolo. Para la realización del segundo protocolo, se comprobó que la parte de la remolacha que contienen más ácido oxálico son las hojas (alguna muestra llega al 5,6% de materia seca), seguidas de las coronas, y que la que menos tiene es la pulpa de remolacha. Estos resultados coinciden con la mayoría de los que describe la literatura científica.
Posteriormente se utilizaron tanto trozos de remolacha como hojas o pulpa de remolacha como alimento, casi de forma exclusiva, a un grupo de ovejas. Esta alimentación se mantuvo durante 3 meses y permitió la supervivencia de las ovejas, sin síntomas clínicos, ni lesiones dignas de mención. Tampoco se detectaron cambios importantes en la bioquímica sanguínea. Solamente en el grupo que se alimentó con hojas y coronas de remolacha aparecieron cristales de oxalato cálcico en el riñón.
Como conclusión final del se puede afirmar que la cantidad de ácido oxálico que es precisa para inducir efectos negativos en el ganado ovino es muy grande y que la alimentación de ovejas con remolachas y sus productos, como se hace de forma tradicional en la provincia leonesa, no afecta de forma importante a su salud, ni aún cuando se realice durante varios meses.