Reportaje | p. soto
Estrategia contra Polonia
La Alemania de Hitler invadió el territorio polaco en 1939 y construyó campos de exterminio en los que fallecieron millones de personas
Imagen de unos niños judíos en el campo de concentración de Austchwitz.
El robo de la placa de entrada del campo de extermino nazi de Auschwitz-Birkenau que cometieron hace unos días unos delincuentes conmocionó a muchos ciudadanos polacos y europeos, especialmente a las víctimas de la barbarie del III Reich que siguen vivas. Auschwitz fue uno de los campos de la muerte más terrible, pero no el único que los nazis construyeron en Polonia, un país que tras haber vivido siglos de dominio extranjero, dolor y violencia, sufrió durante la Segunda Guerra Mundial la ocupación de la Alemania de Hitler y la URSS de Stalin. El objetivo de los nazis fue convertir a Polonia en una colonia de Berlín y a sus habitantes en siervos y acabar físicamente con los judíos que vivían en el país. En el marco del Plan General para el Este de Europa (GPO), el III Reich puso mucho empeño en aplastar la cultura polaca y reprimir la resistencia. Grupos especiales como los Einsatzgruppen (formados por oficiales de la Gestapo y la Policía criminal) desempeñaron un triste papel. Centenares de miles de polacos fueron deportados a Alemania y los territorios ocupados por los nazis fueron repoblados por alemanes. Seis millones de polacos fueron exterminados por la Alemania nazi: tres millones eran judíos y otros tres millones no lo eran.
Objetivo: matar. Los campos de exterminio fueron construidos en Polonia con el único objetivo de llevar a cabo asesinatos en masa, mientras que los de concentración cumplían la función de detención y de trabajo. El campo más importante fue el de Auschwitz-Birkenau. Estuvo en funcionamiento desde mayo de 1940 a enero de 1945. Un millón y medio de personas murieron en este campo. La mayoría eran judíos de diversos países europeos, pero también murieron gitanos, homosexuales, comunistas, intelectuales polacos y presos soviéticos.
El campo de la muerte de Chelmno fue abierto en diciembre de 1941. Miles de judíos y gitanos fueron gaseados. Después fueron abiertos los de Belzec, Sobibor y Treblinka para asesinar sistemáticamente a los judíos de Polonia en las cámaras de gas.
El de Maïdanek, que en su origen fue un campo de prisioneros de guerra, luego se transformó en un lugar de ejecuciones masivas. Unos 170.000 judíos, civiles polacos y soldados soviéticos fueron exterminados en este lugar. En Stutthof, murieron unas 85.000 personas, polacos y otras poblaciones no judías. Decenas de miles de polacos fueron asesinados en campos fuera de su país como los de Dachau, Ravensbrück y Mauthausen, en Alemania.