Diario de León

Condenada a dos años por blanqueo

Isabel Pantoja podrá salir de la cárcel en mayo con permisos

La tonadillera, que ha ingresado en prisión este viernes, podrá pedir el tercer grado en julio

Isabel Pantoja, con gafas y rostro serio, a su llegada a la cárcel de Alcalá de Guadaira, este viernes.

Isabel Pantoja, con gafas y rostro serio, a su llegada a la cárcel de Alcalá de Guadaira, este viernes.

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EL PERIÓDICO
León

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Con las primeras luces de la mañana, y en coche, Isabel Pantoja entraba en el parking de la cárcel de mujeres de Alcalá de Guadaira (Sevilla) para cumplir por fin la condena a dos años de prisión a los que fue condenada por ayudar a Julián Muñoz a blanquear dinero obtenido de forma ilícita en el Ayuntamiento de Marbella. Aunque intentó evitarlo hasta el último momento, la justicia la ha apremiado por considerar de una gravedad extrema el delito cometido y, sobre todo, que no haya reconocido hasta ahora su comisión ni haya pedido perdón.

La cantante, con gesto serio, y vestida con vaqueros y un abrigo negro, iba acompañada por su hermano Agustín Pantoja y otros familiares y conocidos, pero no por sus hijos. El cordón policial y que hiciera el acceso en coche –escoltada por dos vehículos camuflados- ha dificultado la toma de una imagen por parte de los medios de comunicación que llevaban días apostados frente al penal. Pertrechada tras sus socorridas gafas de sol oscuras, no se ha dado la vuelta cuando ha recorrido andando los apenas 100 metros desde la garita de acceso hasta la puerta del penal escoltada por dos funcionarias y agarrada a su bolso. Mientras, su hermano, muy compungido, abandonaba rápidamente la prisión sin hacer declaraciones. El resto de familia ha estado concentrada en la finca de Cantora.

Alcalá de Guadaira ha sido el centro elegido por ser de pequeñas dimensiones, un recinto tranquilo, cercano a su familia y donde tiene posibilidad de una celda individual, pero está por ver si la solicita o prefiere estar acompañada en este trance.

Lo que sí se sabe es que en las próximas horas será sometida a un examen médico y psicológico. La artista lleva en su poder los certificados médicos de la medicación que necesita tomar y con dicha documentación, los facultativos estudiarán y valorarán el tratamiento a seguir en el centro penitenciario. Según las fuentes, Isabel Pantoja lleva meses arrastrando una depresión y además tiene problemas de claustrofobia, por lo que es posible que pudiera ser atendida inicialmente en la enfermería.

 

PERMISOS ORDINARIOS

La tonadillera podría comenzar a salir de prisión con permisos ordinarios a partir de mayo una vez haya cumplido un cuarto de su condena, siempre que sea clasificada en segundo grado penitenciario por Instituciones Penitenciarias y cuente con el visto bueno del equipo Técnico de la cárcel en la que se encuentra.

Además, sirviendo como ejemplo el caso establecido por Prisiones en torno al ex presidente de Baleares Jaume Matas, la tonadillera podría pedir también el tercer grado al cumplir el tercio de su condena, que en su caso sería el próximo mes de julio.

Por la vía de los permisos ordinarios, en caso de que se cumpliese todos los requisitos, Pantoja tendría derecho a disfrutar de un total de 36 días de salida al año distribuidos en 18 días cada semestre. Cada permiso no podrá superar los siete días de duración.

 

TIEMPO PARA PENSAR 

El declive comenzó a principios de la pasada década, con lo que iba a ser una colaboración exitosa con el Ayuntamiento de Marbella. El entonces alcalde Julián Muñoz la convirtió en imagen de la ciudad, la paseó por sus calles y ella incluso amadrinó aviones. La amistad fue haciéndose cada vez más estrecha y levantó las suspicacias de la mujer del regidor, Maite Zaldivar, que cuando confirmó sus sospechas no dudó en pasear su despecho por los platós de televisión y reclamar una jugosa pensión. Y fue así, sin quererlo, cómo levantó el velo: Muñoz llevaba a casa bolsas con dinero en metálico que, según ella, su marido ganaba honradamente en el ayuntamiento.

Pero la Policía no pensó lo mismo, y completó las piezas del puzzle del entonces mayor caso de corrupción municipal, la operación Malaya. En mayo de 2007 llegaron las detenciones, tanto de Zaldivar como de Pantoja. Una larga noche en el calabozo que más tarde describiría como un duro calvario.

La justicia las acusó de colaborar con Muñoz a blanquear el dinero ilícito, y en el caso de Pantoja a poner sus empresas al servicio de esta causa. La cantante lo negó, y aseguró que era ella quien mantenía al regidor cuando dejó su cargo. Pero la justicia no la creyó, y le recordó que para entonces el exalcalde ya tenía varias causas judiciales a sus espaldas. La tonadillera recurrió entonces a la socorrida ceguera de amor, que le nubló el juicio, o a compararse con la Infanta Cristina, pero tampoco funcionó. Ahora, y tras haber agotado todos sus cartuchos para evitar la cárcel, tendrá tiempo para pensar cómo abona el millón de euros de multa que aún le falta por pagar.

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