«Dejad a los niños en paz»: Carmen Lomana estalla contra los deberes y las actividades extraescolares
La empresaria y colaboradora de Kiss FM arremete en su sección 'Tribunal Lomana' contra el exceso de tareas escolares y las actividades extraescolares impuestas por padres, advirtiendo de sus consecuencias emocionales en los niños

Carmen Lomana ha criticado duramente la sobrecarga de tareas escolares y actividades extraescolares en su sección 'Tribunal Lomana' en Kiss FM.
Carmen Lomana ha vuelto a dejar claro que su sección 'Tribunal Lomana' en Kiss FM no es un simple espacio de entretenimiento. Tras abrir el debate sobre el uso del sujetador para dormir la semana pasada, este martes 7 de octubre su intervención fue una auténtica declaración de guerra contra uno de los pilares más controvertidos de la educación moderna: la sobrecarga que viven muchos niños al salir del colegio. Entre bromas sobre bodas, tirantes y clases de golf, Lomana lanzó su dardo más afilado: «Dejad a los niños en paz».
Su crítica no se limitó a los deberes, sino que apuntó a todo un estilo de crianza y sistema educativo que, según sus palabras, «exprime a los niños sin parar». La empresaria defendió que los menores deberían tener las tardes libres para jugar, leer o simplemente aburrirse, en lugar de seguir sometidos a horarios escolares encubiertos con clases extraescolares de todo tipo: francés, tenis, golf… «Terminan en el psicólogo porque ya no saben si van o vienen con tanto estrés», advirtió.
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Carmen Lomana y su juicio sin filtros al modelo escolar actual
Durante su intervención en el programa matinal, Lomana compartió recuerdos de su propia infancia: «Yo no creo que hayamos salido tan tontos… y yo hacía pocos deberes». Para ella, el colegio ya cumple con su función pedagógica durante las horas lectivas, y lo que viene después debería ser ocio, descanso y libertad. Cualquier otra cosa, dijo, es prolongar la presión innecesariamente.
Pero fue más allá, denunció que muchos padres proyectan en sus hijos sus frustraciones personales. «Quieren que hagan todo lo que ellos no pudieron hacer», sentenció, y cuestionó con sarcasmo la moda de apuntar a los niños a múltiples actividades: «Francés, tenis, golf… ¡pero déjalos vivir!»
La conversación, entre risas del equipo y referencias a anécdotas personales, dejó entrever una verdad incómoda: el modelo educativo actual, sumado a la competitividad social y las exigencias familiares, está ahogando la infancia.
¿Una voz exagerada o una advertencia con fondo?
La crítica de Carmen Lomana no fue un desahogo sin rumbo. De hecho, según el informe internacional sobre el comportamiento de los escolares elaborado por la Organización Mundial de la Salud (HBSC 2021/2022), el 55 % de los adolescentes de 13 años y el 70 % de los de 15 afirman sentirse presionados por las tareas escolares. El estudio, realizado en 44 países europeos, alerta del aumento sostenido de esta presión con la edad (especialmente entre las chicas), y confirma que existe un problema estructural en el sistema educativo que ya no se puede despachar como un "mal necesario".
Su juicio, con tono desenfadado pero contenido sólido, plantea una pregunta seria: ¿en qué momento hemos confundido educar con saturar? La propia Lomana concluyó con una mezcla de ironía y gravedad: «No son máquinas, son niños».
Este tipo de posicionamientos, aunque polémicos, abren debates valiosos. Lomana se atreve a decir en voz alta lo que muchos padres sienten pero callan, que quizá es hora de dar marcha atrás.