Froilán seguirá al lado de su abuelo, el rey Juan Carlos, en Abu Dabi
El joven expresó recientemente en privado el hastío por la vida que lleva en el país árabe

El rey emérito Juan Carlos I acompañado por sus hijas, las infantas Cristina (i) y Elena (2d) de Borbón, y sus nietos Felipe Juan Froilán de Marichalar (d), Victoria Federica de Marichalar (d, arriba) y Juan Valentín Urdangarín (c, detrás) posan a su salida de la boda del alcalde de Madrid, José Luis Martínez-Almeia, y Teresa Urquijo este sábado en la iglesia de San Francisco de Borja de Madrid.
Froilán hizo saltar todas las alarmas al trascender recientemente su opinión sobre la vida que lleva en Abu Dabi donde decía sentirse "sin escapatoria". Sus palabras hicieron que se desataran los rumores sobre su posible regreso a España, sin embargo, parece que el hijo de la infanta Elena no se está plateando volver, al menos, de momento. El joven de 27 años continúa trabajando en la Empresa Nacional de Petróleo de Abu Dabi y pasa sus días entre el trabajo y la práctica deportiva con habituales visitas a su abuelo, el rey Juan Carlos.
El hermano de Victoria Federica se ha convertido en un pilar en la vida del monarca emérito. En este sentido, aunque todavía no hay nada definitivo, los planes de Navidad pasan acompañar a su abuelo, al menos en su cumpleaños, el 5 de enero. Para esa fecha también se espera que los visiten las infantas Elena y Cristina junto a sus hijos, como han hecho en años anteriores.
El primogénito de Jaime de Marichalar se estableció en el país árabe en febrero de 2023 huyendo de su imagen de juerguista. El propio rey Juan Carlos le dedica unas palabras en sus memorias, 'Reconciliación': "El divorcio de sus padres y cierta falta de autoridad parental lo llevaron a una vida desordenada". Así, tras varios escándalos, decidió seguir los pasos de su abuelo y marcharse en busca de algo de orden, algo que parece haber conseguido: se confiesa "harto de vivir en Abu Dabi" con un trabajo "muy aburrido y burocrático".
En todo caso, no hay plateada una alternativa y está aprovechando esta oportunidad para labrarse una carrera profesional en una empresa conocida por ser uno de los primeros productores de energía del mundo. Aunque echa de menos a sus amigos, sus salidas y la comida, está muy feliz de poder acompañar a su abuelo, que se deshace en halagos a su nieto: "No dudaba de su potencial ni de sus capacidades, pero no me imaginaba que pudiera transformarse en tan poco tiempo. Disfrutaba de su nueva vida, discreta y tranquila, lejos del foco mediático. Lo tomé bajo mi protección, le di un marco estable y la oportunidad de construir su propio destino".
Abuelo orgulloso Su trabajo en la Empresa Nacional de Petróleo de Abu Dabi le brindó la posibilidad de trabajar en el departamento de logística de la COP 28 donde, según relata su abuelo en sus memorias "se esforzaba mucho". "Era el primero en llegar y el último en salir de la oficina. Incluso trabajaba los fines de semana", añade. Una dedicación gracias a la que "ha levantado el vuelo y sigue su propio camino con total independencia". "Es una de las cosas de las que estoy más orgulloso. Le he quitado -prosigue- una preocupación a Felipe, y a la Corona, y he ayudado a la familia. Nada podría darme más satisfacción que tener a mi nieto, ahora un joven equilibrado y alegre, a mi lado. Solo necesitaba una oportunidad. Me alegro de haber podido dársela".