¿Haces esto bien?
Lavar el cuenco de agua o de comida de las mascotas es imprescindible. ¿Cada cuánto hay que hacerlo?

Lavar el cuenco de agua de perros y gatos es fundamental.
No siempre se hace. No siempre se hace bien. Y, sin embargo, es fundamental. La frecuencia con que se limpian comederos y bebederos puede afectar directamente al bienestar de la mascota. No hay ninguna diferencia entre la limpieza humana y la animal. No hay que dejar pasar días y tampoco cambiar simplemente el agua o poner de nuevo comida dando un simple enjuague al cuenco. De la misma manera que nadie comería en un plato sucio con restos de comida de otros días. Porque la pátina blanca y resbaladiza que aparece en el fondo no son babas de la mascota, son gérmenes y bacterias.
Es una biopelícula o biofilm. Una sustancia viscosa que se forma por una combinación de algas, bacterias y hongos que puede provocar un debilitamiento del sistema inmunológico y el desarrollo de enfermedades crónicas. Aparece en los platos de agua de las mascotas. Por eso es importante limpiar los accesorios y los cuencos de comida y agua de las mascotas con regularidad. Una vez al día, como recomendación.
¿Cómo hay que hacerlo?

El cuenco del agua se debe limpiar todos los días con jabón y un buen aclarado. El agua estancada en un caldo para bacterias. No hay que garantizar solo que la mascota tenga acceso a agua limpia y fresca, también que lo haga en un amiente de seguridad sanitaria.
La frecuencia de la limpieza está directamente relacionada con el tipo de comida que se sirve.
1- Los cuencos para comida seca deben lavarse al menos una vez al día después de retirar restos de comida. Hay que usar jabón o detergente para limpiar en profundidad y luego aclarar o bien lavar en el lavavajillas.
2- Los recipientes con comida húmeda o en lata se deben limpiar cada vez que se usen. Es importante hacerlo después de cada comida porque las bacterias se multiplican con facilidad en ambientes húmedos. Nunca hay que dejar restos de comida en los cuencos o platos de las mascotas.
3- Las fuentes de agua, que se utilizan de manera cada vez más habitual para los gatos, también deben limpiarse aunque traigan filtros especiales. Se recomienda hacerlo al menos una vez a la semana o cada vez que se vaya a reponer el agua si no ha pasado ese tiempo. Hay que limpiar a fondo el recipiente completo, incluidos los filtros y reemplazarlos sin falta siguiendo las instrucciones del fabricante.

4- Si la mascota tiene problemas de salud o alergias, los veterinarios recomiendan limpiar los cuencos y también la zona de comida en profundidad y con más frecuencia.
5- No son recomendables los utensilios de plástico, es mejor usar acero inoxidable o cerámica, materiales en los que la proliferación de bacterias es más difícil. También se puede utilizar cristal. Además, son más fáciles de lavar e higienizar y no se degradan en el lavavajillas o en el microondas si se sirve templada la comida a los perros o gatos que viven en una casa. Otra opción es utilizar varios cuencos .
6- Para garantizar la buena conservación de los alimentos conviene guardar la comida seca en un lugar fresco y seco dentro de una bolsa o un recipiente sellado para evitar la contaminación y garantizar que los alimentos se mantengan en buen estado.
7- Los alimentos húmedos o los que se compran en latas deben taparse, conservarse en el frigorífico y consumirse antes de tres días después de ser abiertos. la comida que está en el cuenco no debe permanecer más de una hora. Si en ese tiempo la mascota no la ha consumido es conveniente tirarla.
¿Cómo hay que limpiar?: el tiempo importa
Los cuencos de las mascotas deben lavarse con agua caliente y jabón. Hay que usar esponjas y trapos separados para los platos de las mascotas y mantenerlos alejados de los que se hayan utilizados para limpiar platos y cubiertos humanos. Se trata de evitar la contaminación cruzada. Si es necesario desinfectar los recipientes, se pueden sumergir en vinagre blanco durante 15 minutos y después enjuagarlos bien.
Hay que prestar atención además a la limpieza y desinfección de otras superficies, como las encimeras o la zona donde se coloca el cuenco de la mascota. El cuidado debe ser más exhaustivo si la mascota consume dieta barf, un tipo de comida en crudo.
Como norma general, hay que recordar que el tiempo que hay que dejar que actúe el jabón sobre la piel o una superficie para conseguir una limpieza en profundidad y eliminar el mayor número de bacterias de nuestra piel es de 60 segundos, una noción que se aprendió durante la pandemia del covid y que conviene no olvidar.

Agua y jabón... y algo más
