¿Tu perro tiene frío o lo tienes tú?
¿Hay que abrigar a los perros o es un costumbre antinatural? ¿Sienten el mismo frío que sus dueños? ¿Hay que adoptar alguna medida o dejar que vivan como hace siglos? ¿Es una moda o una necesidad? La biología tiene algunas respuestas a este debate. Y los veterinarios, también

Un largo debate. ¿Necesitan los perros llevar un abrigo? ¿Es capricho de los dueños o necesidad? ¿Es sólo moda? ¿Sienten los perros frío o lo tienen sus dueños? No hay unanimidad pero sí mayoría. Veterinarios de León hacen una observación. Puede que estén más preparados para soportar lluvia y mal tiempo que los humanos y que históricamente lo hayan hecho, pero el bienestar de los animales que conviven con una familia en casa ha dado vuelta a esta percepción. «Como nosotros, pasan de estar en una temperatura estable en casa, pongamos de 20 grados, al frío de la calle. Claro que experimentan esa sensación», explican.
Al igual que sus dueños, los perros también notan la bajada de temperatura. Detectar si tiene frío o sólo es una incomodidad es fácil. Los perros reaccionan de la misma manera que los humanos: tienen escalofríos y tiemblan. Otro termómetro está en sus orejas. Si están frías, especialmente en los bordes. El tercer síntoma es que se acurruquen. Lo hacen intentando conservar el calor corporal.
Los perros tienen una temperatura corporal superior a la de las personas. Oscila de media entre los 38 y los 39 grados. Si la bajada es muy drástica, hay que poner remedio de manera inmediata. Una hipotermia puede llegar a ser mortal.
Si su frío es muy intenso hay que colocarlo próximo a una fuente de calor y llamar al veterinario. Pero la mejor manera es la prevención. Un jersey, un abrigo, una prenda que los aísle de la lluvia a modo de chubasquero y una buena cama para perros con una manta si es necesario. Y especial cuidado a los síntomas si es un cachorro. Entoences, todas las prevenciones son necesarias.
No todos los perros toleran la ropa. Especialmente si no tienen tanto frío como piensa su dueño o si soportan bien temperaturas más bajas. No necesitan protección extra todos los perros que tienen pelo. Y, por razas, los husky siberianos, el samoyedo, el alaska malamute, el chow chow, los terranova, la mayor parte de los perros pastores, el border collie y, por supuesto, el mastín leonés y el san bernardo. Tener doble capa de pelo proporciona un buen aislamiento. Y el peso también influye. Los perros grandes conservan mejor el calor que los pequeños.
Es recomendable ropa de abrigo para las razas más frioleras. En ese listado están los galgos, el wippet, los boxer, los salchicha, el pitbull y los perros de tamaño pequeño aunque tengan pelo, como el pomerania, el yorkshire terrier, los pinscher o los chihuahua. Para ellos, no es un capricho de sus dueños.
En ocasiones, si el frío es muy intenso o se va con ellos a la nieve conviene proteger sus patas, bien con botas protectoras o calcetines o con vaselina o productos similares, los hay especialmente preparados para ellos, que eviten que se les agrieten las almohadillas.
Hay algunas otras recomendaciones, como no cortar el pelo en invierno, acortar los paseos si hace mucho frío, salir en las horas en las que hay sol o al menos luz y no llevarlos por donde hayan echado sal o productos para disolver la nieve. El mayor peligro es que se chupen las patas y se puedan intoxicar.
Al regresar a casa, tanto si ha llovido como si hay nieve, es necesario secar al perro. Y controlar que el agua en el bebedero no está excesivamente frío. Se pueden evitar así los resfriados, faringitis, tos seca o estornudo inverso.

Qué hacer en la nieve
Por norma general, a los perros les gusta mucho la nieve. Y desarrollan más actividad cuando hace menos calor. Pero hay que tener en cuenta que:
— A pesar de que están protegidos por su pelo, conviene que no e4stén mucho rato expuestos a la nieve.
— Protegerlo de la lluvia y la nieve si el paseo va a ser largo. Lo mejor es un abrigo tipo chubasquero.
— Proteger sus almohadillas con vaselina, un gel o un productos específico.
— No dejarle comer nieve.
— Tener cuidado en las zonas en las que se ha esparcido sal o fundentes que pueden quemar sus patas o intoxicarse si lo chupan.
— Secarlos bien al llegar a casa.
— Ojo al anticongelante. Es un veneno muy potente y su sabor dulce se convierte en una trampa mortal para los animales.

Ten encuenta esto
- Refugio: Asegura que duerma bajo techo en un lugar cálido y elevado del suelo.
- Cuidados en paseos: Evita los paseos en las horas más frías (amanecer/noche) y protege sus almohadillas.
- Cuidado de patas: Limpia las almohadillas para quitar la sal de roca y usa cera protectora contra el frío y la nieve.
- Cuidado del pelo: Mantén su pelaje limpio y cepillado para que actúe como aislante natural.
- Alimentación: Si el perro pasa mucho tiempo fuera, puede necesitar más calorías, pero ajusta la dieta para evitar el sobrepeso.
- Sécalo adecuadamente: No dejes que esté mojado después del paseo.
- Baños en invierno: Reduce la frecuencia de los baños en invierno para no eliminar los aceites naturales de la piel de tu perro. Opta por bañarlo en interiores y utiliza agua tibia. Es fundamental secarlo por completo después del baño para evitar que permanezca húmedo durante mucho tiempo, lo que podría derivar en problemas de piel o resfriados.
Evita cortar su pelo: Su pelo los protege del frío.
- Cuida su salud: vigila si sufre artritis u otras enfermedades que empeoran con el frío.
- Ofrece un lugar cálido y seguro en casa: Coloca una cama cómoda lejos de las corrientes de aire. Usa mantas si es necesario.
-Accesorios LED: Usa luces o collares luminoso para no perderlo de vista. Los días en invierno son cortos y se hace de noche enseguida.