Música para abuelos perrunos
Entre notas de música se busca abrigo para los viejos guardianes que, tras perder a su humano y su hogar, quedan a la deriva del olvido. Será este sábado, en La Xana del Torío, en la antigua estación de Feve en Pedrún del Torío. Ya no piden carreras sino una vida sosegada donde la gratitud sea el único lenguaje y el amor, el mejor remedio. Una ayuda para ese lugar que es ahora su hogar, los refugios de las protectoras

Los perros ancianos tienen más difícil su adopción.
Lleva años haciéndolo. Hay una explicación rotunda. «Amor incondicional de por vida». Por eso, organizan música en vivo, dj, espectáculos, sorteos, mercadillo, comida solidaria, taller infantil, juegos.. y premios, aunque el mayor es saber que todo lo que se recaude va destinado a los perros ancianos que viven acogidos en el refugio de María, en Las Lomas.
«Hay perros que lo han perdido todo pero no las ganas de vivir y de querer», dice Patricia Casa, el alma de La Xana del Torío, un lugar de fusión de gastronomía, cultura, entorno natural, bar y albergue en la antigua estación de Feve en Pedrún del Torío. El «planazo», dice Patricia Casas, es es te sábado, 23 de mayo. Una jornada de convivencia de familias «formadas por miembros de dos pies y cuatro patas», añade.
A Casas y a Israel Ugidos, que comparten proyecto de vida y pasión por los animales y la cultura, les conmueven los perro ancianos. «Lo indefensos que están», apuntan. «Necesitan nuestra ayuda», añaden.
Su manera es organizar una jornada cada año para recaudar fondos para los ‘abus de María’. «Hay muchas cosas que pagar, sólo en veterinarios se va un fortunón».
Txrispita, Goro, Víctoer y Segis, La Bandina Perroflaútica, Pilar Cañas, la Escuela Municipal de Firme y Taitas de Matallana de Torío... artistas locales que comparten talento por un día para «seres que lo dieron todo en su vida y al final de ella se han quedado sin nada», resume Patricia Casas.
Sufren el abandono y la pérdida de su hogar, muchas veces porque sus dueños también envejecen y son ingresados en una residencia o fallecen. Y, a menudo, las familias no quieren o no pueden hacerse cargo de ellos. Así que pierden a su humano de referencia y también su forma de vida.
Encontrar para ellos adopción no es fácil. Y los refugios de las protectoras no son buen lugar para ellos. La mayor parte acaban en casas de acogidas de los voluntarios de las asociaciones, pero todos los gastos corren a cargo de las protectoras.
Aquí hay también edadismo. Mientras los cachorros apenas pasan un mes en la protectora, los adultos y los ancianos pueden pasarse años. Algunos ni salen de allí. Un paso del tiempo que desespera a sus protectores. Una lucha contra el tiempo y el desánimo.
Aunque adoptar a un perro anciano tiene grandes ventajas —»la mayor es la satisfacción de ver su felicidad y el amor que te devuelven», dicen casi al unísono desde las asociaciones en defensa de los animales de la provincia— asaltan al adoptante muchas inquietudes. Entre ellas, miedo al dolor y a un duelo inminente, porque preocupa que el animal viva poco tiempo y el apego generado cause un sufrimiento pronto. A eso se unen los gastos veterinarios asociados a la edad y a dolencias crónicas. También pesas algunos mitos sobre el comportamiento, porque se cree que son difíciles de educar o que vienen con traumas que no van a tener solución. la realidad es que suelen ser más tranquilos y, sobre todo, muy agradecidos. Conviene tener en cuenta, recuerdan las protectoras , que un perro mayor tiene un ritmo vital más sosegado y no necesitan paseos o juegos intensos. «Es bueno para ellos una vida más reposada, calma, cuidados y mucho amor», explican.
María tiene a su cargo catorce 'abuelos' perrunos. El sábado la música sonará para ellos.