Si te medicas no conduzcas
Un 5% de los accidentes de tráfico tienen relación con el uso de los medicamentos.

Los pacientes polimedicados tienen más riesgo de accidentes de tráfico.
LEÓN
El consumo de medicamentos está detrás del 5% de los accidentes de tráfico. El Colegio de Farmacéuticos de León insiste en la necesidad de concienciar a la población sobre la influencia de algunos tratamientos farmacológicos en la seguridad vial. Un 20% de los conductores está bajo tratamiento con alguna medicación y un 30% de los fármacos que se consumen habitualmente contienen alguna advertencia sobre su posible riesgo cuando el paciente se pone al volante. El presidente en funciones del Colegio de Farmacéuticos de León, Antonio Carrasco, insta a los pacientes a que antes de conducir o utilizar maquinaria peligrosa procure conocer cómo reacciona ante la medicación que está tomando, «si observa que ésta influye en sus reflejos, capacidad de concentración o le produce somnolencia debe consultarlo con el médico antes de ponerse al volante».
El consumo de medicamentos es uno de los factores que inciden en la provocación de accidentes de tráfico con mayor relevancia, «ya que pueden actuar reduciendo la capacidad y aptitud para la conducción en el individuo. Se trata de los accidentes que denominamos factores humanos y que por lo tanto son susceptibles de control». La situaciones especiales de más riesgo se dan en personas mayores, generalmente polimedicadas, y los usuarios que consumen alcohol y drogas.
En las personas mayores, los medicamentos provocan retraso en el tiempo de reacción y deterioro de la capacidad física y psíquica. Por otra parte, el alcohol y las drogas están presentes en un gran número de accidentes, empeoran la situación en relación con el medicamento por sí sólo y, además, su consumo está prohibido en el reglamento de circulación.
El presidente del Colegio de Farmacéuticos recuerda que no se debe conducir si se toman medicamentos antiarrítmicos, antimigrañosos, antipsicóticos, antihistamínicos, vasodilatadores y relajantes «y poner especial atención, sobre todo, al inicio de los tratamientos», aunque los efectos adversos de mayor relevancia los provocan los tratamientos psiquiátricos, trastornos del sueño, parkinson y problemas endocrinos.