EMILIO BRONTE. Anestesista miembro de la Unidad del Dolor del Hospital de León
«Los dolores sin causa física cuestan 20 millones en pruebas y consultas»
javier suárez-quiñones
LEÓN
—¿Hay dolores que no duelen, que no hay causa y que el paciente los percibe como tal?
—El concepto de dolor es una elaboración de la mente frente a un estímulo externo. Es un hecho emocional, la interpretación que el individuo hace de estímulo físico que la mente interpreta como peligroso, esto puede corresponder a la realidad o no, depende de las memorias del individuo, de su entorno, de su personalidad. El dolor es totalmente subjetivo como cualquier otra percepción, el color rojo, por ejemplo, cada persona lo percibe de una forma distinta.
Distinguimos entre nocicepción y dolor, nocicepción es el estímulo nervioso que surge en cualquier sitio del cuerpo y que nos pretende informar de que hay algo que está a punto de lesionarse, cuando este estímulo llega al cerebro entonces se convierte en dolor, el individuo lo percibe, diríamos que donde duele es en el cerebro no donde está la lesión. Como cualquier otra sensación, se percibe en el cerebro. Puede haber nocicepción sin dolo y puede haber dolor sin nocicepción. Hay un estímulo inocuo que se interpreta como dolor, pensemos en el depresivo, le duele el hecho de vivir.
— La ciencia se vuelca con el cáncer y otras enfermedades físicas que causan sufrimiento y muertes. ¿Hay estudios suficientes para el dolor?
—Los hay, es un campo en continua expansión, cada vez sabemos mas según van avanzando las neurociencias, hoy podemos ver el dolor literalmente. Cada vez sabemos más de los mecanismos neuronales del dolor, esto ayuda a desarrollar tratamientos más efectivos para los dolores con causa orgánica. Hay no menos de siete revistas científicas mensuales que tratan específicamente el tema del dolor.
— ¿Cuál es el dolor más frecuente y el más raro que se ha encontrado en la consulta?
—El más frecuente es el de causa musculoesquelética y de entre éstos el dolor lumbar. Al menos un 80% de la población sufre un episodio de dolor lumbar a lo largo de su vida, de estos se cronifican el 10%. Sólo hay dos tipos de dolor, el que se debe a una lesión orgánica y el que se debe a una alteración del sistema nervioso. El problema está en el diagnóstico de la causa, hay que hacer una auténtica búsqueda policial. El dolor es muy tramposo, un dolor de cadera puede ser debido a no menos de 20 causas y todas se manifiestan igual, con dolor de cadera. Puede ir desde una artritis reumatoide hasta una enfermedad de las vértebras lumbares. Como decía el sabio ‘busca la simplicidad pero desconfía de ella’. El problema no está en las respuestas si no en las preguntas, la respuesta sólo es posible si la pregunta es la correcta
— ¿Por qué hay dolores que no tienen remedio?
—Por la misma razón que cada persona es distinta. Depende de lo que entendamos por remedio. Si pensamos en un dolor por una lesión depende de la enfermedad y de cómo lo afronte el individuo, en una artrosis de muñeca por una fractura, si el sujeto no mueve la mano no le dolerá. El remedio está en la inmovilidad. Si el sujeto no lo acepta no tendrá remedio, el cuerpo le está informando al cerebro de que hay una articulación destruida, si la solución que en este caso es quirúrgica y consiste en fijar la muñeca y no se acepta, no tendrá remedio. Si el dolor no tiene una causa orgánica, es decir que el cerebro elabora el dolor para defenderse de una situación a la que el sujeto no se quiere enfrentar porque le resulta muy traumática emocionalmente, mientras no quiera tomar conciencia de ésto el dolor no tendrá remedio.
— ¿Qué opina de la maldición bíblica de ‘parirás con dolor’?
—Que posiblemente no sea tal maldición, como en cualquier aspecto de la fisiología, si persiste en el tiempo es porque tiene valor adaptativo, otra cosa es que nos cueste entenderlo. Como médico no puedo aceptar que a una mujer le duela en el parto, aunque no debemos olvidar que el parto es llevar al organismo de la mujer a los límites fisiológicos. No es una vivencia maravillosa se quiere hacer ver. El cuerpo femenino está diseñado para el embarazo y el parto, como en otras actuaciones de la medicina quizá le estemos haciendo un flaco favor a la especie, pero eso sólo la evolución y la historia nos lo dirá.
— ¿Qué falta en la sanidad pública para tratar definitivamente el dolor?
—Sobre todo estudios epidemiológicos, no sabemos cuál es la realidad, desconocemos la incidencia y la prevalencia de los cuadros dolorosos crónicos y por tanto la carga económica que suponen a la sociedad. Ésto tiene una consecuencia inmediata los políticos no destinan los recursos debidos. El problema de los enfermos con dolor crónico es que no se mueren y por lo tanto no llaman la atención, para que se me entienda, una arritmia cardiaca mata a una persona y se destinan recursos para marcapasos y desfibriladores, una persona con un dolor crónico por una prótesis de rodilla no se muere pero muchas veces tiene una pérdida de funcionalidad tan severa como una insuficiencia cardíaca terminal.
— ¿Cuántas personas están en tratamiento en la unidad del dolor en el Hospital de León?
—Tenemos de media unas 20 peticiones de primeras consultas a la semana, de estas un 30% son altas en la primera consulta. Creo que se puede afirmar sin querer se presuntuoso que tenemos una unidad de las más efectivas de España. Estas altas por supuesto son con diagnóstico y coincide más o menos con la prevalencia de los trastornos somatomorfos. Éste es un problema de salud tremendo que, como el dolor crónico, no recibe la atención necesaria y suficiente por parte de los políticos. A los leoneses no están costando unos 20 millones de euros estas personas, una cantidad tremenda de dinero tirado en consultas, pruebas médicas y tratamientos. Decía Lord Byron: «Crea un trastorno funcional y vivirás eternamente». En la unidad tenemos a 800 pacientes activos, pacientes que no son altas y se siguen viendo en la unidad.
—Si usted tomara la decisión ¿qué quitaría y qué incorporaría?
—Quitar no quitaría nada, creo que no hay nada superfluo, en cuanto a lo que incorporaría es tiempo, más tiempo para poder atender mejor a los pacientes.Si algo incorporaría serían mas especialistas en esa tarea. Tenemos una unidad de dolor pionera a nivel mundial porque es multidisciplinar, varios especialistas en diversas áreas ver al paciente a la vez.