Diario de León

JOSÉ LUIS MAURIZ. Director del Ibiomed

«No podemos permitirnos perder más capital humano»

Marciano pérez

Marciano pérez

Carmen Tapia
León

Creado:

Actualizado:

LEÓN

–¿Qué es el Ibiomed y qué papel tiene en la investigación que se hace en León? ¿de quién depende? ¿de dónde procede su presupuesto?

—Ibiomed es un Instituto de Investigación Universitario donde se realiza investigación biomédica multidisciplinar formado principalmente por investigadores de la Universidad de León y en el que colaboran también investigadores clínicos —principalmente del Complejo Asistencial Universitario de León (Caule)— y de otros centros de investigación nacionales e internacionales. Su objetivo es promover la investigación en León en todas aquellas disciplinas que puedan servir de base para la resolución de problemas de salud en humanos. Orgánicamente actúa como un centro más de la Universidad de León, dependiendo del Vicerrectorado de Investigación de esta institución. El presupuesto para su funcionamiento administrativo procede de la Universidad de León, mientras que las investigaciones que se realizan cuentan con la financiación que los investigadores obtienen en convocatorias tanto públicas (Ministerio de Economía, Ministerio de Sanidad, Junta de Castilla y León, etc) como privadas (básicamente Fundaciones, Asociaciones sin ánimo de lucro y la industria farmacéutica).

—¿Cuántos investigadores están adscritos al Ibiomed y en qué estudios?

—En la actualidad existen diez grupos de investigación con 70 investigadores adscritos al Ibiomed, con colaboradores tanto de la universidad como del ámbito universitario. Los campos de estudio son variados tratándose temas como la inflamación, la neurobiología, la diferenciación celular, modelos animales y celulares, gastroenterología, hepatología y tumores hepáticos, terapia celular en enfermedades osteoarticulares, salud pública, valoración funcional y biomecánica, seguridad y eficacia de medicamentos, ejercicio físico y calidad de vida, etc. Se intenta realizar investigación traslacional, implicando tanto investigación fundamental (en el laboratorio, usando modelos celulares y animales) como clínica. Por ello entre los investigadores del centro contamos con médicos, biólogos, biotecnólogos, farmacéuticos, psicólogos, veterinarios, etc.

—¿Qué proyectos tiene para los próximos cuatro años?

—Desde el punto de vista administrativo, en el próximo año tendremos la renovación de la acreditación como Instituto Universitario. Para dicha renovación pasaremos una exigente evaluación por parte de la Junta de Castilla y León valorando todos los procesos relacionados con la investigación y la docencia del instituto. Desde el punto de vista investigador, nuestra idea es lograr aumentar la capacidad de los grupos de investigación de Ibiomed para captar fondos externos (tanto de convocatoria pública como privada) y una mayor visibilidad de nuestra investigación tanto al público especializado como a toda la sociedad en general. Además, necesitamos reforzar el personal de apoyo de manera que podamos contar con más técnicos altamente cualificados en aquellas áreas en las que nuestros investigadores desarrollan su trabajo.

—¿Qué valoración hace de la investigación que se hace en León?

—A pesar de que nos encontramos en una ciudad de tamaño relativamente pequeño y en una provincia alejada de los centros de toma de decisiones, desde los diversos centros, institutos y departamentos de la Universidad de León se está haciendo un gran esfuerzo para potenciar la investigación en muchas áreas de interés para la sociedad como puede ser biomedicina, veterinaria, economía, ingeniería, educación, geografía e historia. No obstante, la crisis que ha afectado a toda la sociedad se ha dejado notar mucho en cuanto a la financiación disponible para dichas investigaciones. En el ámbito biomédico creo que el balance es bueno, con grupos altamente competitivos pero todavía hay margen de mejora.

—¿Están los profesionales de la salud implicados en la investigación?

—Efectivamente, en la mayoría de los grupos y unidades de investigación del Ibiomed colaboran profesionales de la salud (la mayoría de ellos procedentes del Caule, de otros centros dependientes del Sacyl y de otros centros de investigación como el Instituto de Salud Carlos III a través de los Centros de Investigación Biomédica en Red –Ciber-). Esta colaboración es mutuamente positiva, permitiendo el trabajo de forma efectiva entre los clínicos y los científicos. Está claro que el siglo XXI es el siglo de la Biomedicina, una ciencia de carácter multidisciplinar donde deben colaborar médicos, farmacéuticos, biólogos, biotecnólogos, bioquímicos, veterinarios, enfermeros, etc. Los mayores avances se dan en aquellos grupos donde se reúne la experiencia clínica e investigadora, logrando así tener una visión especializada y a la vez global de los problemas de salud que afectan a la población y cuáles son las mejores vías de prevención y tratamiento.

—¿En qué es fuerte León para convertirse en un referente en investigación y qué es lo que está fallando para que no se consiga?

—Está claro que ahora mismo las áreas donde somos más fuertes son las relacionadas con la biomedicina, la biotecnología, la veterinaria, las ingenierías y las Tics. Tenemos la suerte de contar en esas áreas con buenos profesionales pertenecientes a departamentos e institutos universitarios, al hospital, además de a las industrias farmacéuticas e instituciones como el Incibe. En nuestro instituto hay varios grupos con un gran potencial por ejemplo en las áreas de la hepatología, diferenciación celular, salud pública, farmacología, neurociencia, etc. Algunos de ellos, forman parte de redes o grupos de carácter nacional e internacional y cuentan con gran prestigio. No obstante, para seguir mejorando hace falta más financiación pública y privada; la crisis económica, como en el resto de la población, ha tenido un impacto negativo en las actividades relacionadas con la investigación.

—Un informe sobre gestión de la investigación de las universidades dice que 4 de cada diez investigadores tiene un contrato precario ¿qué opina de esto?

—En pleno siglo XXI y en un país europeo como el nuestro, creo que se debe apostar por fomentar la investigación y el desarrollo, eso es lo que va a marcar la diferencia y lo que puede crear riqueza y valor añadido. Los países más desarrollados y con economías más fuertes, son los que han sabido apostar por la investigación y el desarrollo para su posterior aplicación en el sector productivo. Para lograr esto hay que poner en marcha un buen número de medidas, entre ellas el apoyo a los investigadores más jóvenes para que puedan formarse con otros científicos de prestigio e ir desarrollando su carrera profesional. Lógicamente, si queremos que estos investigadores trabajen para el bien de la sociedad española deben fortalecerse los programas de estabilización de contratos, pues en caso contrario corremos el riesgo de que se vayan definitivamente de nuestro país hacía otros con mejores condiciones laborales (USA, Alemania, Reino Unido, etc). Es una pena perder a personas bien formadas, experimentadas y con gran capacidad investigadora por no contar con contratos dignos que les permitan desarrollar una vida personal normal.

—Además los investigadores tienen que pagar porque se les publique sus investigaciones y tener impacto ¿cree que este sistema es justo y equitativo?

—Normalmente, sólo es necesario contribuir a los gastos de edición en las denominadas revistas open access y en menor medida en algunas otras. No obstante, es cierto que su número va en aumento y que las cantidades que los científicos debemos destinar a este capítulo se han ido incrementando progresivamente a lo largo de los últimos años. Está claro que el negocio de las publicaciones científicas debería ser sometido a una revisión, ahora mismo está en manos de grandes grupos editoriales internacionales donde la opinión de los investigadores y su capacidad de decisión es muy reducida.

—¿Qué cambios tendrían que producirse para que los investigadores sean considerados parte esencial del desarrollo económico del país?

—Creo que los científicos, como miembros activos de la sociedad, estamos muy interesados en contribuir al desarrollo económico del país. Como ya hemos indicado antes, aquellos países que han logrado un mayor desarrollo económico lo han hecho en gran medida apoyándose en la investigación, el desarrollo y la innovación. En el caso de la biomedicina, la generación de nuevos conocimientos, procedimientos o tratamientos, puede resultar en la mejora y abaratamiento de los tratamientos de los pacientes, pero también en la generación directa de puestos de trabajo tanto relacionados con la propia investigación como la industria biotecnológica. Además, la mayor esperanza de vida de la población se asocia con una mayor incidencia de enfermedades y utilización de tratamientos crónicos que suponen una gran inversión por parte de las autoridades sanitarias. La investigación biomédica puede tener un gran impacto económico rebajando costes, al mejorar la prevención y el tratamiento, e incrementado la calidad de vida de los ciudadanos. Tal vez, los presupuestos del Estado deberían ir creciendo en aquellos capítulos relacionados con la investigación en general y con la biomédica en particular.

— ¿Turismo o ciencia? ¿dónde está el futuro de León?

—¿Por qué elegir uno u otro sector? Como científico creo que la investigación es fundamental y que debemos aprovechar la presencia de la Universidad, el Hospital y la industria biotecnológica; por ello yo apuesto firmemente por la ciencia, pero no solo por ella. Desde mi punto de vista personal, creo que hay de diversificar y que cualquier actividad que genere puestos de trabajo en condiciones dignas debe ser bienvenida. Tenemos que apoyar aquellas iniciativas que permitan evitar la despoblación de nuestra provincia, no podemos permitirnos perder más capital humano. Nuestra provincia tiene grandes atractivos históricos, culturales, ambientales y gastronómicos, que la tienen que hacer referencia para el turismo de calidad. Creo que fomentar el sector turístico puede representar un elemento de interés en el desarrollo de la provincia. La apuesta que se hizo en su momento con la llegada del tren de alta velocidad, el aeropuerto o las autovías debe permitir, junto con las campañas realizadas por las instituciones autonómicas, provinciales y locales, la llegada de turistas tanto nacionales como internacionales. No obstante, tampoco estaría demás potenciar otras actividades que puedan generar puestos de trabajo relacionados con otros sectores económicos como la industria, la alimentación o incluso la construcción siempre que se desarrollen de forma armónica y equilibrada evitando la aparición de burbujas.

—¿Para qué servirá el estatuto de los investigadores en formación?

—El estatuto de los investigadores en formación podría ser importante para regular la carrera profesional, incluyendo asuntos como la progresión dentro de las categorías profesionales, los salarios, la conciliación de la vida familiar, la importancia de la mujer en el sector, etc. Para ello, se han llevado a cabo negociaciones entre las autoridades implicadas en investigación y enseñanza universitaria y asociaciones como la Federación de Jóvenes Investigadores; no obstante, parece que el camino es todavía largo para obtener un buen estatuto.

tracking