Majid Fotuhi, neurólogo: «Tu cerebro empieza a encogerse a los 30 años, pero puedes revertirlo»
El neurólogo Majid Fotuhi revela en una entrevista en The Washington Post los hábitos que sigue para proteger su cerebro y explica por qué el deterioro cerebral puede empezar mucho antes de la vejez

El deterioro cerebral puede comenzar a partir de los 30 años, aunque los expertos aseguran que determinados hábitos de vida ayudan a proteger la memoria y mantener el cerebro más joven.
El envejecimiento del cerebro no empieza a los 70 años ni es un problema exclusivo de las personas mayores. Según explica el neurólogo estadounidense Majid Fotuhi en una entrevista concedida a The Washington Post, el cerebro comienza a perder volumen mucho antes de lo que la mayoría imagina. El especialista, profesor adjunto de la Universidad Johns Hopkins y experto en neuroplasticidad, asegura que este proceso puede iniciarse a partir de los 30 o 40 años y acelerarse con el paso del tiempo. Sin embargo, también sostiene que no es un destino inevitable. «Tu cerebro empieza a encogerse a los 30 años, pero puedes hacer mucho para evitarlo», viene a concluir el experto a partir de las evidencias científicas que recoge en su nuevo libro.
En la entrevista publicada por The Washington Post, Fotuhi explica que el deterioro cerebral afecta especialmente al hipocampo y a la corteza frontal, dos regiones fundamentales para la memoria, la planificación y la toma de decisiones. El neurólogo advierte de que la obesidad, la diabetes, el insomnio, las conmociones cerebrales y una mala alimentación «hacen que el cerebro sea más pequeño y más propenso a desarrollar alzhéimer».
Sin embargo, el especialista también subraya que el cerebro posee una extraordinaria capacidad de adaptación. «El ejercicio es quizá la forma más eficaz de aumentar el tamaño de la corteza y del hipocampo», afirma. Según explica, la actividad física eleva los niveles de una proteína llamada BDNF, considerada esencial para el crecimiento y la supervivencia de las neuronas.
El neurólogo también insiste en la importancia de mantener la mente activa. «Aprender un idioma, aprender a jugar al golf o cualquier habilidad nueva puede hacer crecer el cerebro», señala. A su juicio, «el cerebro es muy parecido a un músculo: cuanto más se utiliza, más grande y fuerte se vuelve».
La alimentación para el cerebro, según Majid Fotuhi
Uno de los aspectos que más llama la atención de la entrevista es la rutina alimentaria del especialista. Fotuhi explica que intenta evitar los alimentos ultraprocesados y prioriza las frutas, las verduras y las comidas preparadas en casa.
En concreto, asegura que la dieta mediterránea es uno de los mejores patrones alimentarios para preservar la función cognitiva. «Hay decenas de estudios que demuestran que la dieta mediterránea es especialmente útil para mantener el cerebro joven», sostiene el neurólogo. Según indica, las personas que siguen este tipo de alimentación presentan menos placas y ovillos en el cerebro y muestran un envejecimiento cerebral más lento.
Entre los alimentos que consume habitualmente destaca el yogur griego, los arándanos, el salmón y el chocolate negro. Sobre los arándanos, afirma que «pueden estimular la producción de BDNF» y describe esta proteína como «un fertilizante para el cerebro». También explica que el salmón y el chocolate negro contribuyen a aumentar los niveles de este factor neuroprotector.
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El ejercicio y el sueño son esenciales para mantener un cerebro joven
Otro de los grandes pilares de la salud cerebral, según Fotuhi, es el descanso. El neurólogo pone el foco especialmente en la apnea del sueño, un trastorno que afecta a millones de personas. «Cuando tienes apnea del sueño sin tratar, el cerebro se encoge. Pero cuando se trata con una máquina CPAP, el cerebro vuelve a crecer», asegura en la entrevista.
En cuanto al ejercicio, el especialista revela que practica ciclismo varias veces por semana y combina la actividad aeróbica con entrenamiento de fuerza. Para él, la actividad física no solo protege la memoria, sino que también favorece la creatividad y el bienestar emocional.
Finalmente, el experto insiste en que el estado emocional influye directamente en la salud cerebral. «Si eres una persona que se estresa por cada pequeña cosa, eso hará que tu cerebro se encoja un poco cada día. En cambio, una persona que tiene un propósito en la vida y vive con calma hace crecer su cerebro un poco cada día», afirma.