¿Puede llegar a España el parásito que ha provocado miles de casos de diarrea explosiva en EEUU? Malena García, gastroenteróloga, responde
La gastroenteróloga Malena García Arredondo explica qué es Cyclospora, por qué ha provocado miles de contagios en Estados Unidos y qué deben vigilar los españoles durante el verano
La gastroenteróloga Malena García explica qué es el parásito Cyclospora, cómo se transmite a través de alimentos como la lechuga y cuándo una diarrea prolongada debe hacer sospechar una infección.
La retirada de lechuga iceberg en varios estados de Estados Unidos y el mayor brote conocido de Cyclospora cayetanensis han puesto el foco sobre un parásito del que hasta ahora apenas se hablaba fuera del ámbito médico. Miles de personas se han visto afectadas por una infección intestinal caracterizada por una diarrea intensa y prolongada, lo que ha llevado a las autoridades sanitarias estadounidenses a investigar el origen del brote y retirar productos alimentarios potencialmente contaminados.
La doctora Malena García Arredondo, gastroenteróloga y fundadora de MGA Healthy Digest, aclara que Cyclospora no es una bacteria, sino un protozoo que infecta el intestino delgado.
«Lo primero que conviene aclarar es que Cyclospora cayetanensis no es una bacteria, sino un protozoo, un parásito microscópico que infecta el intestino delgado y produce una enfermedad denominada ciclosporosis.»
Aunque en personas sanas rara vez provoca cuadros graves, sí puede originar una diarrea muy prolongada acompañada de pérdida de peso, fatiga y deshidratación. Una de sus características más llamativas es que los síntomas pueden desaparecer durante unos días y volver a aparecer si no se recibe el tratamiento adecuado.
¿Puede llegar Cyclospora a España?
Una de las preguntas más repetidas tras conocerse el brote estadounidense es si esta infección podría afectar también a España. La respuesta de la especialista es clara:
«No debemos considerarla un problema exclusivo de otros países.»
Malena García explica que la mayoría de los casos diagnosticados en Europa están relacionados con viajes internacionales o con el consumo de frutas y verduras importadas, aunque la globalización alimentaria hace que este tipo de microorganismos puedan aparecer en cualquier país.
Eso sí, lanza un mensaje de tranquilidad. «En España el riesgo sigue siendo bajo y la gran mayoría de las diarreas agudas continúan estando causadas por virus o bacterias mucho más frecuentes.»
Los alimentos que más se relacionan con Cyclospora
La transmisión se produce al consumir agua o alimentos contaminados durante el cultivo, el riego, la manipulación o la recolección.
Entre los productos que más frecuentemente aparecen implicados en los brotes destacan las lechugas, las mezclas de ensalada, las espinacas, el cilantro, el perejil, la albahaca, los brotes vegetales y determinadas frutas que se consumen crudas.
La gastroenteróloga recuerda además un detalle importante. «Estos alimentos no tienen por qué presentar mal aspecto, olor ni sabor alterados.» Por ello, el consumidor no puede identificar visualmente si un alimento está contaminado.
La diarrea persistente, el dolor abdominal y la pérdida de peso son algunos de los síntomas que pueden aparecer en una infección por Cyclospora, un parásito que ha protagonizado un importante brote alimentario en Estados Unidos.
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La diarrea que no debes normalizar
Para Malena García, uno de los errores más frecuentes consiste en asumir que cualquier diarrea veraniega desaparecerá sola.
«Una diarrea que dura más de cinco o siete días, reaparece tras una mejoría o se acompaña de pérdida de peso, signos de deshidratación o un deterioro importante del estado general merece una valoración médica.»
Además, recuerda que la infección por Cyclospora suele manifestarse aproximadamente una semana después de consumir el alimento contaminado, por lo que muchos pacientes ni siquiera relacionan los síntomas con lo que comieron días antes.
La especialista también desmonta uno de los mitos más extendidos. «El error más frecuente es pensar que un alimento contaminado tiene que presentar mal olor, mal sabor o un aspecto diferente.»
Explica que lavar frutas y verduras bajo el grifo ayuda a reducir la suciedad, pero no garantiza la eliminación completa de determinados parásitos. La verdadera seguridad depende de toda la cadena de producción, desde el cultivo hasta la distribución.
También insiste en mantener la cadena de frío, lavarse correctamente las manos y evitar la contaminación cruzada entre alimentos crudos y cocinados.
Más allá del brote registrado en Estados Unidos, Malena García considera que esta situación debe servir para concienciar sobre la importancia de consultar cuando una diarrea se prolonga más de lo habitual.
«La duración de los síntomas es tan importante como los propios síntomas.» La especialista insiste en que una diarrea persistente puede deberse a Cyclospora, pero también a otras infecciones, enfermedades inflamatorias intestinales, enfermedad celíaca o efectos secundarios de medicamentos. Por eso concluye con una recomendación clara: «Una diarrea que persiste durante semanas nunca debe normalizarse sin haber realizado una valoración adecuada.»