Si en septiembre notas más manchas y estrías en la piel, hay una explicación: una farmacéutica cuenta qué hacer

Salena Sainz, farmacéutica especializada en dermatología y creadora de Annue Body Elixir, explica por qué el final del verano puede hacer más visibles manchas, estrías y sequedad y qué necesita la piel en septiembre

Manchas, estrías y una mayor sequedad pueden hacerse más evidentes cuando termina el verano y comienza a desaparecer el bronceado.Unsplash

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Si septiembre te ha devuelto una imagen de tu piel diferente a la que recordabas antes de las vacaciones, no necesariamente es una impresión. Manchas que parecen más oscuras, estrías que destacan más y una piel especialmente seca pueden hacerse evidentes al terminar el verano. La exposición solar, el calor, el cloro de las piscinas, el agua del mar o la depilación dejan su particular huella y, cuando el bronceado comienza a desaparecer, algunas diferencias se perciben con mayor claridad.

La cuestión entonces es qué hacer. Para Salena Sainz, farmacéutica especializada en dermatología y creadora de Annue Body Elixir, septiembre debería ser más un mes de recuperación que de soluciones exprés. «Después del verano debemos prestar especial atención a la hidratación y a la elasticidad de la piel. No se trata únicamente de intentar eliminar una marca, sino de mejorar la calidad de la piel en su conjunto», explica.

Por qué las manchas y estrías de la piel se ven más después del verano

El sol tiene mucho que ver con ese cambio. La radiación ultravioleta puede estimular la producción de melanina y provocar que determinadas hiperpigmentaciones se oscurezcan. Sin embargo, existe otro efecto menos evidente que puede explicar por qué algunas personas descubren sus manchas precisamente cuando terminan las vacaciones.

Durante los meses de mayor exposición solar, un bronceado relativamente uniforme puede disimular temporalmente las diferencias de tono. Cuando comienza a desaparecer, esas diferencias vuelven a hacerse visibles y determinadas marcas destacan más sobre la piel.

«La radiación ultravioleta puede estimular la producción de melanina y hacer que determinadas hiperpigmentaciones se oscurezcan», señala Sainz, que también apunta precisamente a ese efecto visual provocado por la pérdida progresiva del bronceado.

Pero no todas las huellas que encontramos en septiembre son manchas solares. Y ahí está una de las claves para no tratar de la misma manera problemas diferentes.

Las estrías de la piel no son manchas y necesitan otro enfoque

Cuando hablamos de estrías o cicatrices, la pigmentación es solo una parte de la historia. También existen modificaciones en la propia estructura de la piel, por lo que intentar abordarlas únicamente como una alteración del color simplifica demasiado el problema.

«Cuando hablamos de estrías o marcas no podemos pensar únicamente en el color. También tenemos que cuidar la estructura, la elasticidad y la hidratación de la piel», explica la farmacéutica.

Las estrías están relacionadas con el estiramiento cutáneo y con cambios en las fibras de colágeno y elastina. Un cosmético nutritivo no puede hacerlas desaparecer de forma inmediata, pero mantener la piel hidratada y flexible puede contribuir a mejorar su aspecto visual con un uso constante.

Qué necesita la piel en septiembre después del verano

En lugar de iniciar una carrera por «borrar» en pocos días todo aquello que el espejo muestra en septiembre, Sainz propone recuperar una rutina centrada en hidratación, nutrición, elasticidad y protección.

La fotoprotección, además, no termina con agosto. En aquellas zonas que continúan expuestas, proteger la piel sigue siendo fundamental para evitar que la radiación ultravioleta continúe estimulando la pigmentación.

La regla de Salena Sainz para recuperar la piel: menos prisas y más constancia

Septiembre invita a recuperar horarios, hábitos y rutinas. La piel no es una excepción. Y frente a la tentación de buscar una transformación inmediata, la especialista apuesta por algo bastante menos espectacular, pero mucho más fácil de mantener.

«Septiembre es un buen momento para volver a los cuidados constantes. Más que buscar resultados inmediatos, debemos recuperar poco a poco la calidad de la piel y mantener una rutina que podamos sostener en el tiempo», señala Sainz.

La aplicación de un producto corporal puede convertirse además en un pequeño ritual diario. La farmacéutica recomienda acompañarla de un masaje, un gesto que permite dedicar unos minutos al cuerpo y que puede favorecer que ese cuidado deje de ser algo puntual para convertirse en hábito. 

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Así, las manchas, las estrías o la sequedad que aparecen con más claridad después del verano no necesitan una respuesta desesperada en septiembre. La propuesta de la especialista pasa por entender primero qué estamos viendo y recuperar después cuidados constantes. Porque, como resume la propia Sainz, el objetivo no debería ser únicamente hacer desaparecer una marca, sino «mejorar la calidad de la piel en su conjunto».